4.8.09

Seguimiento y control: magia registral

1) La Voz del Interior reflotó ayer lunes un proyecto legislativo de Unión por Córdoba: la creación de un Programa Provincial de Identificación, Seguimiento y Control de Delincuentes Sexuales, con siete objetivos básicos (art. 2 del proyecto). El primero es "brindar a la comunidad las herramientas que permitan un concreto seguimiento de las personas, condenadas y liberadas, por delitos de carácter sexual, con el fin de prevenir los graves daños y las secuelas que sobre la víctima y su grupo familiar, producen estos hechos". Los otros seis objetivos incluyen el tratamiento psicológico para los condenados (art. 2, inc. 4) y el apoyo terapéutico para las víctimas de los delitos sexuales (inc. 7).

2) Pero el resto del proyecto solamente se dedica al seguimiento y control: lo único que hace es crear el Registro Provincial de Personas Condenadas por Delitos Contra la Integridad Sexual (art. 4). Incluirá "la identificación genética del individuo e historia de delitos, documentación del tratamiento [...] que hubiere recibido por anormalidades mentales [...] y todo otro dato que contribuya a una mejor individualización del sujeto" (art. 6).

3) Durante por lo menos 5 años después de cumplir su condena, la persona deberá informar ante la comisaría cada 30 días dónde vive y en qué trabaja; se impone esta "regla de convivencia dadas las características científicamente probadas de alta reincidencia de los condenados por los delitos contra la integridad sexual" (art. 13). ¿Dónde están esas pruebas? La fundamentación del proyecto (expte. 1913/L/08) abarca una sola página; no cita un solo estudio criminológico o estadístico concreto. ¿Tiene sentido crear esta lista de sospechosos de siempre?

4) Si no cumple alguna de las 60 visitas a la Policía, la persona sufrirá una pena de 30 días de arresto, resuelta por el comisario (art. 17), ya que se aplica el procedimiento del Código de Faltas.

5) El proyecto ofrece una nueva salida mágica para la angustia que estos delitos nos generan. Da por supuesto que la cárcel no ha resocializado a la persona condenada. La reinserción social es el fin de la pena, según las normas constitucionales (Convención Americana de Derechos Humanos, art. 5). Este Registro implica una aceptación del fracaso; y el proyecto no entra en esto ni establece un tratamiento integral para la persona condenada. No va a las causas; no previene el delito; no acompaña a las víctimas. Todo eso será alguna otra vez. Pucha.

5 comentarios:

Ulrich dijo...

Excelente entrada. Una lástima que esto sea todo lo que pueden engendrar nuestras luminarias.

San Gordelius dijo...

Muy valiente Horacio.

Es muy difícil que la gente entienda que no se trata de "anteponer los derechos de los violadores a los de los ciudadanos" sino de evitar que le vendan espejitos de colores.

Un abrazo,


PD: En estos días te estoy llamando para que me tires una data, en referencia a Abogacía Social y Popular.

mariela dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu punto de vista Horacio, pero tambien escuche un poco la campana feminista sobre el asunto y me parece que vale la pena mencionarla, en cuanto posición política y pragmática respecto al derecho en estos casos.

Historicamente el derecho penal ha sido devastador con las mujeres, y a la vez, cuando un juez se volvio repentinamente un garantista, fue precisamente para condonar algún ataque a una mujer. Hay vasta jurisprudencia y estudios al respecto. De hecho hace solo meses el TSJ cordobes se volvio mas garantista que bobino, concediendole probation y libertad a un consuetudinario golpeador de su mujer en nombre del "interes de la familia."

Por otro lado se piensa que los delincuentes sexuales no tienen cura. Quiere decir que la rehabilitacion es prima faccie imposible (mas alla del problema de las carceles y su incapacidad para la rehabilitacion).

Otro dato relevante es que los mayores indices de delítos sexuales se registran en las provincias mas pobres del norte, en combo con niveles de casi el 100 % de impunidad.

Una lectura es que el delito sexual como manifestación cultural por lo general queda más bien tapado, y la persecución acérrima se inclina a la tendencia psicopáticas que no puede curarse y que son las que llegan a las cárceles más urbanas. (aunque esta distincion entre lo cultural y lo psiquico es medio debilucha)

Otro dato interesante es que la gran mayoria de los delincuentes sexuales atrapados denotaron un pasado de abuso sexual. El link entre el temprano abuso intrafamiliar y las violencias sexuales en adultos también está mas que probado, ¿pero a nadie se le ocurrio hacer un registro o que se conrole a las victimas de esos delitos? ¿porque? bue, porque la lógica jurídica de víctima y victimario es en general ciega a la fenomenología social más compleja del conflicto, y porque en general el derecho en su versión instrumental es un palo de amazar en los conflictos como este.

La razon de las feministas es entonces, sólo apostar a su función simbólica y política.

No estoy del todo de acuerdo, pero creo que hay un punto ahi (diferente al conservadurismo fachista que inspiro seguramente esta ley)

Redacción / Radio Tosco dijo...

Hola, gracias a Ulrich, Dr Gordelius y Mariela por los comentarios.
Disculpen por no contestar antes y mejor, pero ando medio a los piques.

Me parece muy interesante tu aporte, Mariela. Creo que es un planteo importante para leer este proyecto bajo otra luz. Te confieso que este tipo de delitos me plantea los problemas más difíciles de pensar desde un punto de vista de derechos humanos.

Yo creo que tenemos para la pena una función de "reinserción". Seguramente no se cumple, pero si legislamos en materia penal tenemos que partir de que nuestro sistema no es retributivo ni primariamente preventivo. Me parece.

Por otro lado, creo que la noción de "irrecuperabilidad" necesitaría probarse con un altísimo grado de certeza (y no darse por supuesta, como hace este proyecto). Y en tal caso, creo que la "irrecuperabilidad absoluta" coincide más con la noción de enfermedad, y no con la de responsabilidad penal. Y eso implica otra clase de respuesta (internación? terapia? fármacos?), donde la finalidad de "reintegración" está sujeta al avance del tratamiento, y no a un límite temporal (como pasa en la pena de prisión).

Concuerdo con que el origen del delito es mucho más complejo que la forma que presentan los tipos penales. Pero creo que eso se aplica a otros delitos, que también son graves, que también involucran cuestiones de género y donde también hay reincidencia. Pienso en la tortura, o en los homicidios agravados. Creo que la lógica del proyecto que comentamos nos obligaría a hacer registros de homicidas alevosos, o de homicidas por precio, o de torturadores. No sé si sería útil, realmente. Pero habrá que conversarlo. Lástima que siempre el ex-ingeniero Blumberg se cuela para pasar su aviso...

Un abrazo,

Horacio

Adolfo Ruiz dijo...

El camino largo frente al atajo

A propósito de la enorme diferencia política y social con la que se intenta resolver este problema en Córdoba por un lado, y en Santa Fe por el otro. Ver http://www.diaadia.com.ar/?q=content/violadores-dos-formas-de-tratarlos-0

Está claro que ambos abordajes responden a un mismo objetivo: tanto en Santa Fe como en Córdoba, la intención es que no haya más violadores, ni tampoco víctimas.
Pero también está claro que los abordajes de una y otra provincia son diametralmente opuestos. En un caso: registrar, controlar, estigmatizar, prohibir. En otro caso: escuchar, diagnosticar, dialogar, recuperar.
Si no tuviéramos a la vista los soprendentes resultados de Santa Fe, con cero reincidencia entre 70 violadores liberados, muy fácil sería tachar de ingenua esta iniciativa.
Pero ahí estan los resultados, a la vista, hiriendo el orgullo de nuestros legisladores, que al parecer prefirieron esquivar el camino largo, y tomar por el atajo. El primero de ellos, ya sabemos adónde conduce. El segundo, pisoteando derechos de la Constitución, todavía no tiene rumbo definido.