1.7.09

No es la fin del mundo

Medio tarde, pero algunas ideas sobre lo que pasó el domingo.

1. No quedaron ganadores claros: Diputados se divide entre tres fuerzas principales (Frente para la Victoria, 96 bancas, o 112 con aliados; Acuerdo Cívico y Social, 80; Unión PRO, 47). Ninguna puede, por sí misma, imponer proyectos (hacen falta 129 votos). Esta dispersión podría ayudar a las luchas y resistencias obreras frente a la crisis. Podría dar tiempo para organizarse un poco más.

2. Quizá el kirchnerismo vea ahora la debilidad de su estrategia de acumulación de poder. Los caciques bonaerenses y los burócratas sindicales de la CGT, mil veces cortejados y protegidos, no bastaron. No aseguraron el triunfo frente al candidato de la billetera mayúscula. El kirchnerismo alegará que De Narváez pudo gastar millones. O que Clarín le hizo guerra por sus multimedios. Pero entonces, ¿por qué el Frente para la Victoria no reformó el financiamiento de campañas cuando dominaba el Congreso? ¿Por qué le renovó licencias al gran diario argentino? Respuesta probable: porque en su momento quiso usar ambas cosas (el gasto ilimitado, la ayuda de Clarín) a su favor.

3. No es el fin del kirchnerismo como expresión política de un cierto modo de practicar el capitalismo: exportación gravada de materias primas agrarias, subsidio a ciertos sectores industriales, extracción y exportación libre de ciertos recursos no renovables, y fortalecimiento del Estado como actor económico (para asegurar los tres puntos anteriores). Otras propuestas de capitalismo están tratando de encontrar su representante político; aquí creemos que todavía no están firmes. El kirchnerismo podría cambiar parte de su proyecto, para apoyarse en nuevos sectores. Algo así pareció aflorar en el elogio que la Presidenta hizo de la excelente elección de “Pino” Solanas en Capital Federal. Quizá ahora podría usarse algo del poder acumulado por el Estado en una nueva dirección.

4. La izquierda marxista en Córdoba hizo una elección pobre, pero –a primera vista– les fue mejor a los partidos que intentaron sumar esfuerzos y candidaturas en torno a un programa mínimo. Todos los partidos trotskistas coincidieron en que la crisis la deben pagar los capitalistas. Acompañaron luchas de trabajadores en defensa de su derecho a trabajar y a ser dueños de su trabajo. Mostraron movilización y aporte de ideas, ambos imprescindibles frente a la crisis. Reunidos en la vigilia frente a CIVE, fueron divididos a las urnas. Si todavía no hay espacio para un frente programático amplio, ahora al menos debería ser posible algo como un Comité de Crisis y Apoyo a las Luchas. Podría haber representantes de todos los partidos de clase, personas independientes, agrupaciones estudiantiles y sindicales; lo importante es dar sentido estratégico a lo que todas las semanas se ve en la calle, con posibilidad de diálogo y combinación de recursos (una banca en la Legislatura cordobesa, movilización, fondos gremiales, acceso a los medios, conexión con la Universidad). Los días que vienen pueden ponerse muy difíciles para la gente que vive de su trabajo.

Volvemos el martes 07 de julio.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Horacio querido:

tengo que decirte que discrepo en casi todo de tu lectura de los resultados (menos, por supuesto, en que no es el fin del mundo y en que el Congreso quedó dividido en 3partes, algo que estaba claro incluso antes de la elección).
Aquí va mi interpretación:

1. La dispersión no ayudará de ninguna manera a las luchas y resistencias obreras frente a la crisis. Por el contrario, incrementará las presiones favorables a la aplicación de recetas más ortodoxas frente a la crisis, aquellas que el kirchnerismo no tomó (leáse: que el peso del ajuste caiga sobre el mercado interno, algo que el gobierno descartó como medida de política activa, más allá del efecto recesivo de la crisis).

2. Puede que el kirchnerismo vea ahora la debilidad de su estrategia de acumulación de poder, pero no veo qué puede salir de positivo de ese análisis. Por otro lado, los dos ensayos alternativos (la transversalidad y la concertación) tampoco fructificaron electoralmente.

3. El kirchnerismo podría cambiar parte de su proyecto, para apoyarse en nuevos sectores (caso “Pino” Solanas, o Sabattella) pero difícilmente pueda mantener la iniciativa política en este contexto. Por otra parte, con todo el respeto que me merece Solanas, su voto indudablemente está "inflado" por el desencanto de la clase media porteña respecto de la oferta política de la Capital. No son todos votos realmente contestatarios o de izquierda. En su momento, Zamora también hizo elecciones interesantes en Capital. Luego, no las pudo repetir.

4. Es probable que el resultado del domingo signifique más un rechazo a un modo de hacer política que a la política del "modelo K" en sí. Pero, votando del modo que se votó, me temo que el electorado arrojó al niño junto con el agua del baño. Cualquiera de los presidenciables que asoma para el próximo turno -Reutemann, Cobos, Macri- está a la derecha, o, en otros términos, es más conservador que los K.

5. La perspectiva de que la izquierda en Córdoba haga a partir de ahora lo que no hizo hasta ahora no me parece más que una expresión de deseos. En el afán por los matices, el 28 de junio mostró 3 boletas distintas (MST, FITAS, PO), con una franca vocación minoritaria que no se corresponde con la posibilidad de transformar la realidad.

Un abrazo, y no nos preocupemos ahora, que ya vendrán tiempos peores!

Norman

Anónimo dijo...

Com siempre, coincidiendo con Berra, sumo esto http://juancruztv.blogspot.com/2008/09/poltica-en-marx-y-en-la-izquierda.html

Las opciones de izquieda con las cuales contamos no son sino una entelequia de las grandes teorías del Siglo XIX; opciones que a su vez, en su accionar cotidiano, reproducen las prácticas de ese estilo político que dicen denostar.
Abrazo
Juan Cruz

Elias Vida dijo...

me parce interesante que las alternativas de izquierda se agrupen en torno a objetivos estrategicos antes de empantanarse en viejas disputas conceptuales
me parece posible y necesario

Redacción / Radio Tosco dijo...

Hola, Norman, John Cross, Elías.
Gracias por comentar.

1. Norman, me parece que tenés razón en que la dispersión en el Congreso no ayuda automáticamente a los grupos obreros en sus luchas. Me parece que pequé de optimismo excesivo ahí. Pero esa dispersión sí impide, me parece, que la derecha nos embarque en reprivatizaciones o en ajuste sobre el sector público. El Frente para la Victoria puede rechazar esos intentos, pero tendría que buscar alianzas (ahora que las necesita) en grupos que hasta ahora no cortejó del modo que hizo con los caciques bonaerenses, con la UIA y con la CGT burocrática. Ahora podría apoyarse, si quiere imponerse a las 47 bancas de Unión PRO, en la CTA, en los diputados de Solanas y Sabatella, en la movilización de sectores que antes acompañaron al kirchnerismo y se fueron. Por eso creo que un kirchnerismo no-omnipotente puede ayudar a sectores más progresistas: los pone en la mesa de negociación. Pero para eso, claro, el kirchnerismo tiene que querer hacer algo distinto a PRO. Esperemos que lo haga.

2. Vos parecés conceder que la estrategia de acumulación del Frente para la Victoria fue débil, pero que no ves qué cosa positiva puede salir de eso. Bueno, yo creo que hay algo muy positivo: la posibilidad de aprender que no hay que apoyarse en dirigentes burocratizados, venales y clientelares. Que no hay que hacerlo porque no sirve, porque no alcanza y porque te cuelgan apenas se viene la fresca. La "transversalidad" o la "concertación" tampoco anduvieron porque tenían el mismo problema de base: solamente apuntaban a "ganar", lograr la "Victoria"; eso se desarma apenas el triunfo no está garantizado.
Ese aprendizaje puede ser muy positivo para el kirchnerismo. La moraleja puede ser, entonces, que si uno quiere defender a los trabajadores, tiene que apoyarse en quienes los representan, y no en empresindicarios que gerencian Sociedades Anónimas bajo la cubierta de un sindicato. Entonces, entre CTA y CGT, la opción es obvia. Creo que se puede dejar atrás, también, la "doctrina D'Elía" de que "los ladrillos se hacen con bosta" y que eso aconseja armar un movimiento nacional y popular con Aldo Rico como jefe político de San Miguel. Esos "ladrillos de bosta" terminan como uno puede imaginarse. Yo sí creo que hay algo positivo al comprobar la insuficiencia de armados políticos como el que llegó sosteniendo la doble candidatura testimonial de Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Verificar que algo no sirve permite (y sugiere) probar otra cosa.

Redacción / Radio Tosco dijo...

Y sigue un cachito...

3. Coincido con vos en que el electorado de la Capital es veleta: De la Rúa ganó en el 92, Erman González (!) en el 93, Chacho Álvarez en el 94, Menem en el 95, Fernández Meijide en el 96... Pero si bien el increíble segundo puesto de Solanas (elogiado por Cristina Fernández) puede estar inflado por tal o cual cuestión superficial, creo que lo mismo podría decirse del triunfo macrista. Es decir: si Solanas no tiene base firme, no hay por qué pensar que los porteños sí están casados con el PRO. Los votos de Solanas (y sus 4 bancas) están ahí (hasta 2011 los votos, hasta 2013 las bancas); el Frente para la Victoria solamente necesita acordar una política con ellos para subirlos al barco. Pero... ¿querrá el Frente nacionalizar YPF, dictar una ley de Glaciares, etc? No pregunto si podrá; eso viene después. La pregunta es: ¿quiere? Porque una ley de Glaciares ya fue vetada.

4. Es posible que los presidenciables que asoman sean derechosos. Pero justamente ahí se abre la disyuntiva: o el kirchnerismo intenta robarle votos a Cobos/Macri/Reutemann (tarea medio difícil), o se larga a quedarse con todos los demás votos. De todas formas, para las elecciones de 2011 faltan 28 meses... Vaya a saber quién quedará para entonces. Siempre me acuerdo de Cafiero el 7 de septiembre del 87: ya era Presidente. Pucha que le erró fiero.

5. Lo que digo sobre la izquierda cordobesa es, como vos acertadamente decís, una expresión de deseos. No sé si está claro en el texto: digo algo como "debería haber espacio para...". Me sorprendería mucho (agradablemente) que los partidos de izquierda lo lograran hacer. Pero ya sé que los Reyes son los padres, pero también que, lamentablemente, los trabajadores no podemos encargarle nuestra defensa a la UIA o a la CGT. Así que en eso andamos.

Un abrazo grande a los tres... Se anda planeando un asado de este blog, para conocerse entre los que no se conocen.

Horacio

San Gordelius dijo...

Estimado,

1. Probablemente la dispersión ayude de alguna menera al obrero, pero no creo que ayude a las fuerzas progresistas no-K. Lo que K toca lo convierte en bosta -para seguir usando terminología d'eliesca-.

Me imagino a K ofreciéndole a PSUR nacionalizar el gas, PSUR lo acepta (porque no lo puede rechazar) y automáticamente los medios instalan la identificación de PSUR con K. Justo lo que el establishment andaba necesitando.

2. ¿Del socialismo en Santa Fe no dice nada? Estaría encantado de leer un análisis de RT, por más que sea una derrota.

3. A este blog lo leen chicos chicos che, como se te ocurre decir que los Reyes son los padres. Cuando crezcan y agarren un libro de Bakunin van a entrar en una disyuntiva grande, muy grande.

4. Piú avanti con el asado o empanadas o qualcosa.

Un abrazo,

San Gordelius dijo...

Una más sobre el punto 1:

Fuerza con la que el Peronismo se alía, fuerza que el Peronismo devora, aglutina, expolia, debilita.

Pasó con el Partido Laborista de Hortensio Quijano en 1946, pasó con la Ucedé en los '90, y pasó con los que integraron la "Concertación".

Ahora sí me voy.


PD: Y no... No soy gorila.

Anónimo dijo...

Un par de cositas que me quedaronb en el tintero, y otras que me genera la respuesta de Horacio y otros comentarios:

1. La "paleta de opciones" de construcción política ("dirigentes burocratizados, venales y clientelares", "transversales" o "concertadores", etc) o la disyuntiva entre la CTA y CGT, que a Horacio le parece "obvia", son opciones muy claras desde lo ético, pero no resisten el análisis de la praxis política real de un movimiento que se plantea mayoritario (como el justicialismo, y en esto sin dudas Kirchner es justicialista). Un gremio como la CTA, que merece toda mi simpatía, no le garantiza al gobierno lo que en la jerga se llama "el control de la calle", porque es un gremio, por así, decirlo, de "cuello blanco", que no tiene el peso (literalmente) del otro no sólo en cuestiones de movilización política sino tampoco en otras materias (como discusión salarial, paritarias, etc).


2. Lo que quiero decir es que el "coqueteo" entre opciones que a priori nos parecen a todos antagónicas (CTA vs CGT, PJ vs concertación o transversalidad) es consustancial a la dinámica del justicialismo o, si se quiere, es una consecuencia de su vocación mayoritaria (vocación que, por supuesto, puede realizarse de manera "exitosa" en un momento y fracasar en otro). Ni la CTA, ni la Concertación, ni la transversalidad tienen capital político suficiente para competir con sus alternativas sistémicas (CGT, PJ).

3. Tampoco hay que creer que las "fuerzas concertadoras" son dechados de principios: concretamente, en Córdoba, Libres del Sur, que fue kirchnerista hasta la resolución 125, apostó a secundar a Juez en la fórmula de senadores nacionales, y cuando éste la ninguneó, emitió un documento muy crítico contra Juez... pero todo lo que ese documento decía era válido incluso en el momento en que buscaban meterse en la lista juecista. Al final, se quedaron sin el pan y sin la torta, ni en la lista juecista ni en la del kirchnerismo. O sea, oportunismo hay en todos lados. Por las dudas, aclaro que dejo a gente como Sabattela fuera de esta crítica.

4. Una consecuencia obvia del modo de construcción política del justicialismo y en este caso del kirchnerismo, es que la coherencia ideológica, política o programática cede en aras de una vocación mayoritaria (más allá de que eso no garantice un resultado victorioso, como sucedió en este caso).

5. Coincido con que nadie es dueño de los votos de Capital, pero pensando en las 4 bancas de Pino Solanas que Horacio da por "hechas" hasta 2013, no puedo evitar recordar lo poco que le duró a Zamora el bloque (se atomizó con rapidez). Claro, uno puede consolarse con que a Macri le puede pasar lo mismo... o no?

6. Buena idea la del asado del blog, veamos para cuándo (después que pase el pico de gripe, supongo)

Abrazo,
Norman