16.6.09

16 de Junio: así lo cuenta la derecha

Una versión del bombardeo a Plaza de Mayo donde Perón tiene la culpa del asesinato de obreros:

Destruida la convivencia pacífica, promovida desde los estrados oficiales la persecución religiosa, e implantados el materialismo de vida y la apostasía colectiva, quedó planteada, como única alternativa, la resistencia activa a la opresión reinante.

Estalló entonces la insurrección del 16 de junio de 1955, como el resultado de una vasta labor conspirativa de la que participaron militares y civiles preocupados por la suerte de la República. Militantes de los partidos políticos tradicionales y dirigentes de diversos sectores del catolicismo coincidían con integrantes de la Marina de Guerra, del Ejército y de la Fuerza Aérea en la necesidad de organizar un movimiento armado. El mando militar fue confiado al general Justo León Bengoa y el naval al contralmirante Samuel Toranzo Calderón. El 16 de junio se fijó como fecha del alzamiento. Ese día se constituyeron en la sede del Ministerio de Marina los contralmirantes Toranzo Calderón y Gargiulo. Este último en su condición de Comandante General de la Infantería de Marina. También estaban allí dos de los civiles convocados para integrar una Junta de Gobierno: los doctores Miguel Ángel Zavala Ortiz y Adolfo Vicchi, pertenecientes la Unión Cívica Radical y al Partido Demócrata, respectivamente. El tercer civil que debía formar parte de dicha Junta era el profesor Américo Ghioldi, quien se encontraba exilado.

Pasado el mediodía comenzó el ataque contra la Casa de Gobierno por parte de un contingente de infantes de Marina al mando del capitán Argerich. Perón se refugió en el Ministerio de Guerra, mientras en forma criminal los obreros fueron convocados a la Plaza de Mayo, pereciendo muchos como consecuencia del bombardeo que la aviación naval efectuó contra la Casa Rosada.

Sin embargo, la insurrección no llegó a dominar la situación porque el general Bengoa no consiguió asumir el comando de la 3ra. División. A su vez, las fuerzas navales, no obstante contar incluso con la adhesión del ministro, contralmirante Aníbal Olivieri, no eran suficientes para obtener la victoria. El contralmirante Benjamín Gargiulo se suicidó. En sus manos tenía un crucifijo. La insurrección del 16 de junio de 1955 había fracasado.

Tomado de Historia Política y Constitucional Argentina (1776-1989), de Ambrosio Romero Carranza, Alberto Rodríguez Varela y Eduardo P. M. Ventura; editada por el Círculo Militar (Biblioteca del Oficial, vol. 748), Buenos Aires, 1992, pág. 340-341.

Alberto Rodríguez Varela fue ministro de Justicia de Jorge Rafael Videla (Nov 1978 - Mar 1981) y luego su abogado defensor. También se ha discutido su propia relación con los crímenes de la dictadura militar.

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