5.5.09

Ciencia, dictadura y menemismo

05 Mayo 1976. Los científicos René Favaloro, Luis Federico Leloir (Premio Nobel de Química 1970), Julio Olivera, Alfredo Lanari y Roque Carranza almuerzan con el dictador Jorge Rafael Videla [La Voz del Interior, 06 May 1976, pág. 8, con foto]. 
Al momento de almorzar, Olivera ha sido Rector de la UBA de 1962 a 1965; años después integrará el Consejo para la Consolidación de la Democracia creado por Alfonsín y en 2006 recibirá el premio Konex de Brillante en Teoría Económica. Una biografía lo describe como estructuralista en una "vertiente alejada de los elementos políticos o ideológicos".
Roque Carranza llega a la mesa de Videla habiendo sido secretario técnico del Consejo Nacional de Desarrollo de Arturo Illia y fundador de Renovación y Cambio, el alfonsinismo de la UCR. Después de 1983, será ministro de Obras Públicas y de Defensa en el gobierno radical. 
Leloir acompañará a Videla en su gira por Venezuela en 1977, junto a Lanari y muchos otros personajes.


05 Mayo 1999. En Casa Rosada, René Favaloro recibe una distinción de Menem. En las calles, estudiantes y docentes marchan contra el recorte presupuestario de 100 millones de dólares a las universidades. Susana Decibe, ministra de Educación, no quiere firmar el decreto impulsado por el titular de Economía, Roque Fernández, y renuncia al día siguiente
El cardiocirujano Favaloro, en pleno abrazo con Menem [foto en La Voz del Interior, 06 May 1999, pág. 15A], dice que "en el país no pasaría absolutamente nada" si se cerrara por varios años la Universidad de Buenos Aires, porque "tenemos médicos, abogados e ingenieros a rolete que no encuentran dónde trabajar". Agrega que "hay más de 4200 médicos que se gradúan cuando en realidad serían necesarios 1000 ó 1500". Esto no le impide, ese mismo año, crear más carreras especialistas en su propio Instituto Universitario de medicina, hoy Universidad Favaloro. Se suicidará catorce meses después, en julio de 2000.

9 comentarios:

San Gordelius dijo...

Buenísimo el informe.

Yo estoy "bosquejando" hace rato uno sobre las falacias que se repiten una y otra vez sobre la cantidad de médicos que "necesita" Argentina y una de las referencias más importantes es la de Favaloro.

Suele utilizarse su figura (y la del Nobel Bernardo Houssay, otro ultraconservador defensor del elitismo universitario) para justificar la restricción del acceso a la educación. Y remarco, restricción en el acceso, y no cupo, porque defiendo una educación de calidad y sé que los recursos para hacerlo desde el Estado están.

En el caso de los médicos, guste o no, es clave el contacto con el paciente y es una falta de respeto que te manoseen el hígado 4 inexpertos al mismo tiempo. Se necesitan grupos reducidos.

Pero esto no quiere decir que hay que restringirle el acceso a todos. Y lo que defendía Favaloro era eso. Nunca, ni siquiera viviendo y ejerciendo en Jacinto Arauz, se dio cuenta de que médicos faltan en todos lados, pero sobran donde hay (un poco de) dinero.

En fin, como siempre, "los soberbios que nos creemos dueños de la verdad" tendremos razón dentro de 10 años, cuando falten médicos como en España, el país al que le estamos copiando la reforma en el sector salud. Y lo peor, es que los argumentos de la Argentina del 2009 son los mismos que en la España de 1975...

Un abrazo,


Dr Gordelius

Jorge dijo...

Habra algo más emancipatorio que romper con los mitos?
felicitaciones y adelante

El Eternauta dijo...

14 dias después de aquel almuerzo con Favaloro, el 19 de mayo de 1976, Videla compartirá su mesa con otros personajes, entre los que se encontraban Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato. Al salir de la reunión, don Ernesto les dirá a los periodistas: “El general Videla me dio una excelente impresión. Se trata de un hombre culto, modesto e inteligente. Me impresionó la amplitud de criterio y la cultura del presidente”. El 20de septiembre de 1984, Sábato, que preside la CONADEP entrega el informe de la Comisión...en su prólogo queda instituida la Teoria de los Dos Demonios.

Mordi dijo...

Cabe decir que no es lo mismo recibir una distinción de un presidente, por espantosa que hubera sido su acción, como apoyar a un dictador.

A Favaloro, según la información expresada en este texto, podemos criticarle su apoyo a la política de Menem, particularmente nefasta para la educación. Sin embargo, la mayoría de los argentinos le dio su apoyo y es por ello que llegó a la presidencia de la Nación dos veces.
A los otros, que se juntaron con Videla, la crítica que les cabe es otra, dado que Videla no ocupaba la presidencia, ni tenía mandato de ningún tipo. había ocupado la Casa Rosada con las armas.

paisano dijo...

Partiendo de la base que tanto Videla como Menem me caen muy mal, me parece bastante casi de un programa de Rial el tratar de manchar a Favaloro con esta gente. Me parece que si hay alguna prueba de participación ideológica o en la acción en los crímenes de esa época merecería saberse, en cambio esto me parece irrelevante. Sabiendo que además luego participó en la CONADEP, me parece irrelevante en cuanto a lo de Videla. Una persona, un ser humano, un científico de la talla de Favaloro no merece este tipo de manchas, porque a pesar de cualquiera, nos debería hacer sentir un verdadero orgullo, un digno y puro orgullo, el que haya nacido y vivido acá. No tenemos tantos, son más bien pocos. Traciende la política. Hay que aprender a juzgar más allá de las épocas y los gobiernos de turno, tampoco sería agradable que en 20 años se critique a un nobel(que no tenemos demasiados) por almorzar con mirta legrand o sacarse una foto con los Kirchner. Tenía humanidad, tenía inteligencia, tenía vocación y con sus manos salvo muchas vidas de ricos y de pobres, y por sobre todo tenía las bolas bien puestas, que no es lo mismo que escribir en un blog (en lo que me incluyo) y si no lean los trabajos científicos por el publicados (mas de 300), los libros y las cartas de su muerte.

agustín tosco dijo...

En un blog leí un comentario: Este hombre me regaló un corazon. ¡Cómo lo extraño!

Fragmentos de una de las últimas cartas:"Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. …en el Sanatorio Güemes…. En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno.
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente. Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía…
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto. ¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica. Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país. Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico, no a mí directamente).
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda… El médico que envía a estos pacientes por el famoso "ana-ana" sabe, espera recibir una jugosa participación del cirujano. Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio? Muy simple: el paciente es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. "Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?". "Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe". ¡El cirujano "de real valor" además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios! Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las "indicaciones" de su cardiólogo. "¿Doctor, usted sigue operando?" y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre… La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno… No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado…

agustin tosco dijo...

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir "no hay camas disponibles". Nuestro juramento médico lo impide. Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses… Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta… ¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente? Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar. Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al "sistema"…Sí al retorno, sí al "ana-ana"… "Pondremos gente a organizar todo". Hay "especialistas" que saben como hacerlo. "Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado". "Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación"… En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las "leyendas del milenio" en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países, desde Suecia a la India, escuchando siempre lo mismo. "¡La leyenda, la leyenda!" Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación.Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza.
Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.
No puedo cambiar. No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. No se hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural.
Perdónenme, pero creo, es cierto.
Espero que me recuerden así.
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados.
El lunes no podría dar la cara.
A mi familia, en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años.
No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.
Un abrazo a todos,
René Favaloro, Julio 29-2000 -14,30 horas.

Redacción / Radio Tosco dijo...

Estimado Paisano que después firma como Agustín Tosco:

Gracias por tus comentarios. Aquí dejo otros míos.

1. Primero, no creo que este blogcito sea "casi bastante" un programa de Jorge Rial. No coincidimos mucho en temas y enfoques. Ni en rating.

2. Podemos estar en desacuerdo sobre la participación en los almuerzos del dictador Videla con figuras públicas. Creo firmemente que Favaloro no debería haber ido. La pregunta que sugiero es: ¿por qué fue? Porque sabemos que Videla no necesitaba un cardiólogo.

3. Favaloro renunció a la CONADEP antes de que la Comisión llevara a cabo su tarea. En la contratapa de cualquier edición del "Nunca Más", vas a ver al lado del nombre de Favaloro un paréntesis que dice "(después renunciante)". Mi pregunta es: ¿por qué renunció?

4. Osvaldo Bayer llevó adelante una polémica fuertísima con Ernesto Sábato, porque éste también concurrió a uno de los almuerzos con el dictador Videla. Podés leerla en el libro "Polémicas" (www.clarin.com/diario/2008/06/28/sociedad/s-01703785.htm). Hablamos de Sábato, que presidió la Conadep y no renunció.

5. Creo que las ideas de Favaloro sobre la Universidad pública en 1999 son bastante lamentables. No sé si coincidís conmigo.

6. No quiero manchar a Favaloro con esas personas. En todo caso, el cardiocirujano se manchó solo cuando fue a verlos. Intento discutir un mito (que se construyó más allá de la voluntad del mismo Favaloro, después de su muerte). Un mito con finalidades políticas: reforzar la noción de que la corrupción es el problema central del país, que la "iniciativa privada honesta" tropieza con la "corrupta burocracia", que la salud puede manejarse "honestamente" como una mercancía con ayudas filantrópicas de emergencia... etc.

7. Sobre la carta que transcribís, creo que no hay forma de saber si es auténtica. La vi en muchos sitios, pero en ninguna agencia noticiosa grande (tipo DyN, NA, o Télam). Me huele a texto apócrifo, como la famosa "despedida de García Márquez con cáncer", o cursilerías parecidas. Pero más allá de la autenticidad: la carta muestra los límites de confiar en la fórmula "mercado + filantropía" para administrar la salud.

Gracias de nuevo por pasar por acá...

Horacio, de
Radio Tosco

paisano dijo...

Estimado Horacio
Redacción / Radio Tosco

Espero la comparación con Rial, no quiso ser literal. Me quedo con este blog definitivamente. Aunque tengamos puntos de vistas diferentes, o quizá no tantos, es mucho más provechoso.

Favaloro tuvo un sueño. Fue esa fundación. Para que funcionara necesita dinero, entonces acudió a todos los gobiernos, todos. Los que se metieron de prepo, y los que nosotros votamos. No era político. Si fue usado, y se dejo usar, en provecho de ese sueño por todos los gobiernos, que se colgaron de su prestigio nacional e internacional muy bien obtenido. No mato a nadie, no mando a matar a nadie hasta donde yo se. No buchoneó a nadie hasta donde yo se. Esa dictadura se llevo unas 30.000 personas. Si Favaloro entrego o participo en la muerte de alguien esto que escribo es nada. Pero es muy importante saber que le salvo la vida con sus manos, las de sus colaboradores, y fundamentalmente a traves de su técnica de puente aortocoronario a MILLONES de personas en el mundo entero, y en Argentina una cifra que supera ampliamente a 30.000, eso es mucho. Yo lo sé. Y lo puso a disposición de todas las clases sociales. Hoy en el Hospital Córdoba se opera con su técnica, y yo lo he presenciado. Ahora bien, insisto, no era político, y yo no le hubiese pedido que lo fuero, como tampoco hubiese esperado que el che fuera un cardiocirujano de esa talla. No fue un mito, fue un hombre y por eso se mato.

Luego, renunció a la CONADEP porque pretendía que los crímenes anteriores a la dictadura también fuesen juzgados. Tanto del lado de la derecha como de la izquierda. Con lo cual se puede estar de acuerdo o no. Sábato es un grande, lo leo, y si renunció o no, sabrá porque lo hizo, y puede levantar las mismas sospechas si se lo mira con suspicacia. Igual no le salvo la vida a nadie.

Estoy de acuerdo con lo de la universidad pública con vos, en que hay que defenderla de todo y de todos. A mi me cayó muy mal esa declaración suya, porque ante todo fue un gran docente. Yo marché en velez sarfield (debes haber estado), muchas cuadras llenas, mucha gente, y también fui al abrazo al clínicas (debes haber estado) donde se cerraron 60 camas, lo que medio muchas rabia. No las cerró Favaloro, las cerró los que están en la Universidad todavía ahora en la Fac. de medicina, y privatizaron ese hospital hasta aún hoy con los kk. Solo puedo decir a su favor que luego salió a pedir disculpas, a retractarse. Yo particularmente valoro la gente que pide disculpas, no a todos les creo.

Estoy de acuerdo que se manchó con esta gente solo, pero también sé que nunca le pusimos a gobernar a nadie con quién no se fuera a manchar. No le importó su sueño era otro, y su proeza anterior.

No sé si la carta será o no, está en la revista ethica del consejo de médicos, que tampoco es “la fuente”… Si la leíste con detenimiento no deja muy bien parada a la parte privada, así que no se si soy muy obtuso, pero no entendí lo de la filantropía. Creo que a ningún gobierno, ni profesional ni sanatorio de los que nombre le conviene demasiado que circule. Solo sé que el tipo se pegó un tiro en el corazón por sus razones, las que fueran, eso no es ejemplo… y solo sé que en el Hospital Córdoba operan con su técnica porque eso lo ví en vivo y directo.

Argentina, no es ejemplo en salud, más bien es ejemplo de lo que no se debe hacer, tanto en la parte privada como estatal. Yo me internaría tranquilo en la parte estatal en algunos lugares porque lo conozco, en algunos centros privados, otros no. Se que el Instituto que fundó Favaloro atendía al que tenía y al que no tenía, y eso esta bueno. Te puedo asegurar que muy muchos de los que trabajan en salud no tienen esa vocación. Además, es admirable hiciera tres cosas que son muy difícil, Educar, Investigar y Asistir Médicamente. Trabajaba muchas horas, muchas más de las ocho por ley, hubiese necesitado de un buen sindicalista, honesto, como Agustín Tosco… Un abrazo, gracias por dejar los comentarios críticos.

Paisano