20.1.09

Aprendé publicidad

Sebastián García Díaz, político (y) publicitario, está juntando firmas para reformar la Carta Orgánica Municipal de Córdoba. Quiere incluir una cláusula que prohíba gastar en sueldos más del 50% del presupuesto comunal.

Una vez más, la derecha culpa a los "insaciables" trabajadores. Propone que algunos laburantes nos enojemos con otros (porque ganan más, o porque trabajan bajo techo, o lo que sea).

Radio Tosco desconfía de las explicaciones que culpan a los trabajadores. En el capitalismo, el poder mayor no está en sus manos. Aunque los laburantes fueran egoístas, mezquinos, vagos y malintencionados, no podrían hacer demasiado daño. No disponen de las herramientas más fuertes (los medios de producción, la fuerza pública legal, la firma que crea decretos, la banca que reparte plata).

El publicitario García Díaz aún debe explicarnos cómo este límite a los sueldos va a mejorar los problemas municipales. No lo hizo; apenas nos invitó a desquitarnos con el agente de tránsito.

García Díaz sigue a sus maestros. Entre 1999 y 2001, fue vocero de Domingo Cavallo, gran asignador de culpas a los laburantes. Sebastián fue el asistente para los discursos de la campaña presidencial de 1999 (Clarín, 31 Ago 1999). Integró la Junta Ejecutiva de Acción por la República en Córdoba. En su campaña presidencial, Cavallo puso a García Díaz como Viceministro del Interior en su gabinete fantasma.

Pero eso quedó en el pasado, claro. Ahora estamos frente a un "joven" (¡tiene casi 37 años!) publicitario ajeno al Padre del Desempleo, aliado a Mauricio Macri y preocupado por la seguridad, la venta minorista de drogas y los juicios a los criminales de lesa humanidad. Vamos al presente, entonces.

¿Es viable la propuesta? Desde aquí, vemos un problema. El límite al gasto en sueldos puede significar, si la recaudación baja, que los sueldos deban achicarse. Imaginemos que la recaudación de un año es 100, y los sueldos se llevan 50. Al año siguiente, si se recaudan 90, el total de los salarios deberá bajar a 45 (salvo que se recorten otras partidas). Y si la planta de empleados sigue igual, los sueldos se reducirán.

Estas oscilaciones salariales se parecen al "déficit cero" ¡del Maestro Mingo! Pero los sueldos, guste o no, no pueden variar con las lluvias, la humedad o la recaudación (CN, arts. 14 bis, y 17). Así lo aclaró la Corte Suprema de Justicia en 2002, al invalidar el invento cavalluno (en el fallo "Tobar"). Pensamos que si la cláusula lleva a bajar sueldos, se vienen los amparos. O si no, el Municipio debería aumentar la recaudación.

Otra cosa sería fijar un porcentaje mínimo para educación, o salud, o asistencia social. El valor resultante de ese porcentaje sí podría variar de un año a otro, sin problemas constitucionales.

Pero claro... La cosa no era garantizar gasto público para esos derechos, sino capitalizar políticamente el enojo de los cordobeses con el Municipio y sus empleados. Vaya uno a saber para qué, ¿no?

5 comentarios:

El Eternauta dijo...

Horacio!
...y pensar que Garcia Diaz, vos, y yo salimos del mismo bendito colegio!
claro que el no desentona con la linea que nos bajaban, no?
por suerte tambien se nos enseñó a pensar...
saludos

San Gordelius dijo...

Hola Horacio,

Coincido con vos en tus apreciaciones sobre García Díaz, un tipo al que uno no termina de saber si es o se hace (y no me refiero a su 'orientación ideológica').

Pero discrepo con, lo que yo interpreto, es una visión poco crítica de "los trabajadores municipales".

1) Personalmente yo no me quejo porque "ganen más", o "tengan techo". Me quejo porque todos los ciudadanos que pagamos impuestos y hemos convenido en aceptar tal o cual sistema de gobierno no vemos que el Estado cumple con su rol, el de protegernos.

2) Conozco la postura del Editor en lo referente a los impuestos (corríjame si me equivoco, pero era 'pagarlos porque son las reglas del juego'), y estoy de acuerdo en líneas generales, pero sigo creyendo que cuando mis impuestos sirven para, por ejemplo, llenarle el tanque a un Hércules, comprar dosis de Pentotal (y la jeringa y la aguja), pagarle el sueldo a un soldado que debería defender los intereses de la Nación, y que sin embargo todo eso se usa para, por ejemplo, tirar personas medio dormidas al Río de la Plata, estoy llamado a oponerme y rebelarme. Al menos, no pagando impuestos.

3) No estamos en la Dictadura, pero creo que tampoco hay que llegar a ese punto para desobedecer un sistema que castiga a algunos para favorecer a otros. Y en este caso, en el que el Estado municipal no controla boliches, ni hace un esfuerzo visible por evitar que haya ebrios al volante, ni se preocupa al menos por que me traten bien a la hora de quitarme dinero para financiar el ¿partido? de Luis Juez, estoy obligado a ser desobediente. Aunque vivamos en un Estado de Derecho.

4) Siempre alguno tendrá una excusa para evadir, pero hay formas de establecer cuando se trata de el derecho a la desobediencia civil y cuando es simplemente una excusa.

5) Coincido en que los trabajadores no tienen el mismo poder que otros. Por eso no me escandalizo demasiado por sus métodos de protesta, porque no tienen poder sobre los medios por ejemplo. Pero no por eso dejan de ser un grupo de presión -un lobby- igual que Edisur o el Partido Nuevo. Y no los santifiquemos, tienen una responsabilidad ENORME en la crisis municipal, aunque no creo que sea tan grande como la de Luis Juez.

6) García Díaz dice que "a Daniele le conviene porque agrega gente a su gremio y a través de la cuota sindical maneja más caja" y tengo que darle la derecha (estoy siendo sarcástico). No deja de ser verdad porque lo diga este personaje nefasto. Con su actitud irresponsable el gremio no ha protegido el lugar de trabajo del trabajador, permitiendo que ingrese gente poco solidaria con los compañeros y poco apta para el trabajo encargado (hicieron lo que hacemos todos cuando elegimos Presidente, Gobernador, etc.) y que no tienen muchas ganas de trabajar por un sueldo que difícilmente consigan en otro lado y una estabilidad laboral asegurada por la CN.

7) La responsabilidad más grande es la de Luis Juez y, bueno, de los ciudadanos que todavía al día de hoy dicen que lo votarían. Financió su "militancia" con los impuestos de los cordobeses, haciendo ingresar punteros a cambio de un cargo. Todos los "partidonuevistas" que conozco están en la misma. Pero eso no exime a los trabajadores de verdad que dejaron que esto pase. Ni al gremio que, como es harto frecuente, defiende a los peores.

8) Y por último, yo no me atrevo a meter en la misma denominación de "trabajadores" a todos los que perciben un sueldo de la Municipalidad. Creo que los trabajadores se deben tomar como un insulto tener que compartir esa denominación junto al hermano de Quiñone, por ejemplo.

Digo, por ahí, a mí me parece que tendríamos que tener en cuenta esas cosas para llegar a una solución...

Saludos,


Agustín, recién llegado de las tierras de Neruda y O'Higgins (tomá Juárez no sos el único).

Redacción / Radio Tosco dijo...

Hola, Doctor Gordelius

Tu comentario agarra para varios lados, pero creo que no te centrás en la propuesta de García Díaz. O sea: de lo que vos anotás no surgen, me parece, razones para apoyar el límite del 50% en el presupuesto, etcétera.

Pero sí me interesa decir algo sobre los puntos que señalás.
1) Es verdad que creo que los impuestos deben pagarse, siempre que no sean inconstitucionales (en el fondo o la forma). Y es cierto que la desobediencia civil es un derecho. Pero creo que su ejercicio legítimo requiere que no haya otras vías para actuar políticamente, o que se trate de una cuestión de conciencia muy importante. Porque si no, hay otros modos para modificar la conducta del gobierno. Creo que es legítimo negarse a pagar impuestos para una guerra genocida (por ejemplo, la Conquista del “Desierto” en 1879) o crímenes de lesa humanidad (como los de 1976-1983). Pero dejar de pagar impuestos porque los inspectores municipales no cierran los boliches que uno cree que no respetan las ordenanzas me parece un poco extremo. Hay otras vías: denunciar penalmente la omisión, presentar una nota al Municipio, buscar al Defensor del Pueblo, reclamar al Concejo Deliberante, meter un amparo, hacer una movilización… En fin: no creo que estemos obligados a elegir entre quedarnos en el molde o pasar a la desobediencia civil impositiva.
2) Los trabajadores son un grupo de presión, sí. Pero en Radio Tosco no los consideramos igual que Edisur o el Partido Nuevo. La diferencia, claro, es que aquí tenemos una perspectiva clasista. Edisur representa a la clase que explota, los trabajadores (no necesariamente tal o cual gremio) sufren la explotación. Para ponerlo en otro modo de producción: la Asociación de Propietarios de Esclavos de Alabama en 1840 y los esclavos tenían reclamos políticos en aquel tiempo. Pero aquí no los equiparamos. Y la responsabilidad de los empleados en la crisis municipal debería ponerse en claro, explicitarse, denunciarse claramente. Eso es algo que mucha gente da por cierto; yo quisiera que lo describan, lo expliquen, lo denuncien. García Díaz no lo ha hecho, me parece.
3) Coincido, eso sí, con que el ingreso de empleados no puede seguir como hasta ahora. Legalmente, corresponde el concurso. Y las administraciones (no sólo la de Juez) no lo han hecho. Mientras se pueda seguir designando gente para pagar favores, no habrá certeza sobre las capacidades y aptitudes de la planta de personal. El gremio, me parece, sí se ha opuesto a la realización de concursos, y en eso no los acompaño.
Me parece un poco excesivo, eso sí, decir que los municipales “dejaron que eso pase”. Es verdad: no se encadenaron a un poste pidiendo que los ingresos de personal sean por concurso. Pero… ¿son ellos los obligados a hacerlo? ¿No son más responsables los intendentes y concejales que tenemos y tuvimos? Y si es así, ¿no somos responsables los ciudadanos que los elegimos y reelegimos? ¿Por qué los municipales (o el gremio, incluso) serían más “culpables” que los votantes? ¿No dejamos también que pasara?
4) El concepto de “trabajadores” puede ser discutible. Pero creo que quien recibe un sueldo, no es propietario de medios de producción y trabaja… es un trabajador. Si el hermano de Quiñones cumple esos requisitos será un trabajador. Si no, no. Pero no conozco el caso.

Un abrazo, pantera...

Horacio, de
Radio Tosco

El Eternauta dijo...

para saber algo mas sobre el pensamiento de Garcia Diaz recomiendo su ensayo "La lucha por la libertad y (mis amigos) los liberales"...
http://www.civilitas.com.ar/La%20lucha%20por%20la%20libertad%20y%20(mis%20amigos)%20los%20liberales.pdf
imperdible
Para combatir al enemigo, primero hay que conocerlo...
saludos

San Gordelius dijo...

Estimado Horacio,

No me explayé sobre García Díaz porque no tenía nada para acotar. Todos los que hurgan en la ¿carrera? de este muchacho saben que es puro mercadeo (en uN PoRoTO!!! no nos gusta decir 'marketing').

Su estrategia es clarísima: apunta a un electorado pequeñísimo y reaccionario, incapaz de salir de lugares comunes tales como "el problema de la Argentina es que no tiene líderes capacitados" -como si al país no lo hubieran fundido doctores de Harvard-; y con esa ínfima cantidad de votos (que al mismo tiempo maneja un gran capital que se traduce en aportes partidarios) se ganó una beca en el Concejo Deliberante (que perdió en 2007).

Ojo, no quiero que se me interprete mal, en una de esas esos votantes no se sienten representados por nadie (aunque yo creo que están representados por todos) y ven en García Díaz una opción (aunque yo creo que los engaña).

Bueno siguiendo con lo que había comentado anteriormente y en respuesta a tu contestación, no tengo mucho que aclarar, creo que en líneas generales también coincidimos (en una de esas el problema es la comunicación, como decía Mafalda).

Sobre la desobediencia fiscal, el tema da para largo, así que voy a ser breve. Es cierto que hay otros modos, menos violentos, pero... de la lista que enumeraste sólo falta la movilización...

Y por último, a lo que me refería con 'grupo de presión igual que Edisur' es a que los dos constituyen un grupo de presión, no a que tienen el mismo poder -que no lo tienen, por eso mucho drama con los métodos de protesta del SUOEM no me hago-. Coincidimos en que no son "los culpables" -yo aclaré que señalo a Luis Juez- pero para mí tienen responsabilidad. Digo, no he escuchado voces disidentes entre los trabajadores municipales...

Mando porotos para el locro,

San Gordelius


Eternauta: te recomiendo indigestarte con "Hay que salvar a la política. Se trata de nuestros hijos" el cual podés leer gratuitamente en el bar-vivero de la Ricchieri antes de las vías.