14.10.08

La voz de la obediencia

En su editorial del 29 de mayo de 1987, La Voz del Interior critica un pronunciamiento del Honorable Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba.
El Consejo ha repudiado el proyecto de Ley de Obediencia Debida, que está a punto de aprobarse (será la ley 23.521) y consagra la impunidad de numerosos criminales de lesa humanidad.

Bajo el título “Un pronunciamiento faccioso e improcedente”, el matutino cordobés informa que el autor de la propuesta de repudio es afiliado al Partido Comunista. La “partidista” resolución aprobada implica un “agravio a un gobierno democrático” (el de Raúl Alfonsín). “Resulta lamentable”, dice La Voz del Interior, “que el máximo órgano de gobierno de la Universidad se haya expedido por simple mayoría de votos, sobre un asunto de tanta trascendencia”.

¿Hubiera sido mejor por minoría? ¿O que no se hubiera pronunciado?

O mejor: debería haber aplaudido la impunidad. Eso no hubiera sido un “agravio”, ni “faccioso”, ni “partidista”, ni “improcedente”. Lo malo es que los comunistas no se dan cuenta.

[foto: www.soydetoay.com.ar]

4 comentarios:

San Gordelius dijo...

Y quien era el Director del diario en 1987? No será Jorge Remonda Ruibal, el que pensó que en Papel Prensa había que poner plata y se fue?

El mismo que era director el 29 de mayo del '77 cuando la editorial del diario decía:

"Córdoba es hoy el símbolo de una vasta región pacificada, apagados ya los estruendos de la subversión y el desencuentro social. Y en este retorno victorioso le cabe un lugar de honor al Ejército Argentino, que tuvo la mayor parte de responsabilidad en esta lucha."

Más editoriales de 1977 acá.

Sin embargo, el periodista de La Voz Julio César Moreno se encarga de decir de él en su libro "La espuma de la cerveza: Cordoba derrotada y recuperada" (2005):

"Lo que había que decir lo dijo esa noche Jorge Silvestre Remonda Ruibal [...] Hizo un retrato verídico de lo que estaba sucediendo en la Argentina y formuló un ferviente llamado a la unidad nacional, al restablecimiento de la Constitución -especialmente el capitulo de derechos y garantías individuales-, a la vigencia de los derechos humanos y a la creación de una democracia más sólida y duradera.

Al día siguiente llovieron las felicitaciones por el discurso, que fue reproducido textualmente por 'La Voz del Interior' [...] y además elogiado por la Sociedad Interamericana de Prensa.

Fue una pequeña batalla ganada en favor de la democracia."


La noche en cuestión es la del 15 de marzo de 1979, en los salones del Jockey Club, con la presencia de Menéndez y Balbín.

¿Acaso cree Moreno que no existen los archivos?

Redacción / Radio Tosco dijo...

Querido San Gordelius:

Hola! Muy buenos sus aportes... Una joya! No sabía lo de la reunión en el Jockey Club y ahora me quiero ir al Archivo a ver cómo fue.
Por un momento pensé: "Bueno, estaba Menéndez, pero en una de ésas Remonda justamente quiso hacer un acto de oposición con su discurso...". Claro, volví a leer el editorial y entendí: derechos individuales, claro, pero para quienes se los merecen. Los demás, bien pacificados están...

En 1987, el director era Luis E. Remonda.

Hay una nota de Moreno acerca de la visita de la CIDH, en 1979. Ya habrá alguna cita.

Adiós, Galeno...

Radio Tosco

Juan Cruz dijo...

Muy bueno. De este tema se encargó la revista la Imtemperie. Y Moreno hizo su defensa indefendible.
Quien era el PC que estaba en Concejo?
Ah, importante el dato de Balbín junto a Menendez. Hace pocos días, un académico de Córdoba dijo que el viejo lider radical fue un defensor del sistema democrático. Menos en 1976 y hasta su muerte.

El Eternauta dijo...

me pregunto cuantos medios de comunicación difundieron el 24 de marzo de 1977 la "Carta Abierta a la Junta Militar" de Rodolfo Walsh...seguramente La Voz del Interior no lo hizo...releyendola me impactó su prólogo:
"Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”.
impecable