7.10.08

Espejo norteamericano

Los dueños del capital crean la crisis; los trabajadores la pagan. Setecientos mil millones de dólares. Y lo que falta.

Dennis Kucinich, diputado demócrata, describió el salvataje como "el mayor acto de guerra de clases en la historia moderna de Estados Unidos". Una clase acaba de empezar a quitarle dinero a la otra para no perder su dominio, su propiedad. Para eso usa el poder del Estado.
Se salva a los bancos, a las empresas; se hunde a la gilada.

Mientras crecen la ansiedad y la incertidumbre, el Ejército norteamericano estableció por primera vez una unidad militar en territorio propio, bajo control del Comando Norte (creado en 2002). La Directiva Presidencial de Seguridad Nacional e Interna Núm. 51, firmada por George W. Bush en mayo de 2007, da al Presidente la posibilidad de declarar el estado de "emergencia catastrófica" para preservar una serie de funciones esenciales del Estado; entre ellas "proteger y estabilizar la economía de la Nación y asegurar la confianza pública en sus instituciones financieras". ¿Ahora ya hay una unidad militar para hacerlo, por las dudas?

Desde acá, es fácil entender lo que pasa allá. ¿Por qué nos costará tanto ver lo que los capitalistas argentinos nos hicieron en 2001? ¿Por qué seguimos creyendo en ellos, en sus políticos?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La crisis -anunciada hace más de 1 año por distintos analistas- demuestra una vez más que el mercado “libre” sólo funciona de manera perfecta y asignando los recursos eficientemente en la teoría de Adan Smith, pero no en la práctica. Y muestra una versión de intervencionismo estatal bien a lo "Hood Robin": después de años de que el sector financiero ganara fortunas especulando irresponsablemente, los gobiernos salen a rescatarlo. Allá también se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas.

Norman

Elias Vida dijo...

El "socialista" Zapatero dijo que la prioridad del estado español es que "la gente recobre la confianza en el sistema financiero"
Parecen días importantes, días en que las corporaciones están midiendo su poder y blanden amenazas de catástrofes si no se juega todo en su favor. "TODO está en sus manos": el sistema financiero amenaza y la última partida de esta era se está jugando.
Esperanzas? ya no es una gran y atrevida inferencia que el estado actúa de posicionador de empresas.
En fin, temo menos a la concentración descontrolada del capital que a la fe en las instituciones y el juego democrático.
Escucho una pregunta: Y si no qué?

Tercer hilo de este nudo imposible.

San Gordelius dijo...

Todo esto me hace acordar a una frase del inefable Charly (Méndez):

"Acá no se trata de sacarle a los ricos para darle a los pobres, como hacía Robinson Crusoe."

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