27.5.08

La confesión de Menéndez

La audiencia empieza un rato después de las nueve y media. Los genocidas, sentados juntos. No cabe nadie más en la sala. Llega el tribunal, se leen las primeras formalidades, todo el mundo se prepara. Van a ser las diez. Una chica de HIJOS se alisa el pelo por un segundo, en la tercera fila; este martes no llegaba nunca.

La sala está en silencio. “Soy culpable”, dice Menéndez. A un defensor se le caen las llaves. “Soy culpable, doctores”, repite.
El Tribunal Oral Federal no responde. El genocida agrega algo sobre su edad y estar solo. Quiere que vengan todos acá, dice. Va a nombrar a sus cómplices. Empieza su lista.
Tipos de corbata, empresarios ansiosos de orden, católicos sin Concilio, financistas y profesores, editores de diarios. Políticos sin votos; otros, capaces de robarse un partido popular. Un nombre tras otro.
La periodista de rulos anota, otros graban, muchos gritan al celular en el pasillo. Esto es muy grande.

Menéndez pide un papel, empieza a dibujar el plano de La Perla. Le tiembla un poco la mano, pero marca dos o tres partes. Ahí escondimos los cuerpos de los desaparecidos, dice. Tose, se le cae flema, tose más. Levanta el papel y el secretario de Cámara lo recibe. Todo se ha salido de control. La Voz del Interior anunciaba otra cosa: un simple juicio a militares.
Quiero que vengan los otros, insiste Menéndez. Los nombra otra vez, con más detalles. Vino aquél y me dijo esto. Le ofrecí tal cosa. Nos reunimos en casa de ellos. Repartimos el botín del secuestro con todos. Aquella gente tiene el registro de los niños robados, dice el genocida. Sigue. Se ha condenado. Se soltó, ya no hay quien lo pare. Está confesando.

6 comentarios:

Juan Cruz dijo...

No te vayas más Horacio.
Por favor, en el detalle que hagas de la confesión, queremos nombres y apellidos.

AMBAR TC dijo...

Gracias Mamá, por el amigo Horacio

Anónimo dijo...

que raro que sería....

Iba a decir "que lindo" ... pero me sonó tan mal ...

Por un momento me lo creí, hasta busque la noticia :D

Saludos!

Vale dijo...

y no...paso la primera jornada de la lectura de la imputación y no dijo nada. Y probablemente no diga nada, aunque sea algo y nos ahorrara un poco de trabajo. Pero es inevitable, el jucio empezó, y aunque sigan callando, aunque pasen a cuatro intermedio haciendose los descompuestos...va a haber sentencia que los condene como culpables
La Vale

San Gordelius dijo...

Yo, ávido lector Horaciano, probablemente cite este escrito en un futuro seminario -quizás virtual, quizás a distancia, quizás dictado por hologramas- sobre el sarcasmo en el estilo literario del Encargado de Prender las Brasas en Radio Tosco.

El autor juega con la analogía entre la actitud de Menéndez -vulgarmente conocida como "prender el ventilador"-, y el nombre castrense ('indicativo') que se le dio al asesinato de Brandalisis, Cardozo, Lajas y Palacios (hecho que lo lleva a Tribunales hoy): "Operación Ventilador".

Acerté? O mera casualidad?

En otro tono... Que bueno que vuelva, estimado.

Saludos!

PD: Casi me olvidaba de decirlo; pero así como dice Ud. en el post, es como los genocidas se construyeron la fortaleza rubricada: la impunidad.

Esculapio dijo...

Impactante. El contraste entre la espera, la esperanza que cobran escena en el relato del post, y la actitud concreta del genocida que ayer volvió a hablar. No hay dudas: todo él expele genocidio, si es que esa palabra puede personificarse. Hasta el cinismo y la perversidad.



Gracias, Horacio.