8.1.08

Universidades y presiones

1) En 2008, el Gobierno impulsará una nueva ley de universidades. Quiere reemplazar la ley diseñada por el Banco Mundial, traducida del inglés por Menem en 1995, y defendida cada tanto por La Voz del Interior.

Según informó La Nación, "las instituciones recibirán fondos según las prioridades que defina el Estado, mediante la firma de 'contratos' de duración establecida y programas de financiamiento específico para determinadas carreras".



2) El dinero ejerce hoy la mayor presión sobre la autonomía universitaria, sin intervenciones ruidosas, sin policías ni cachiporras. La vida intelectual puede orientarse rociando un poco de dinero sobre instituciones indigentes (como las universidades estatales).

3) Una nueva ley debe asegurar los tres principios constitucionales (CN, art. 75 inc. 19):

- la gratuidad en grado y posgrado. Sin gratuidad no hay universidad abierta. Reemplazarla por un sistema de becas sólo subraya las desigualdades, acentúa la excepcionalidad del acceso y obliga al pobre a ser brillante para poder ejercer su derecho.


- la equidad como complemento de la gratuidad. Hoy la falta de aranceles no basta, porque la clase obrera no llega a las facultades. Aquí entra en juego la equidad, como suplemento o subsidio del Estado. La derecha, en cambio, traduce “equidad” como “aranceles”. Resulta incomprensible cómo algo gratuito se volverá más accesible a los hijos de obreros cuando tenga un precio.

- un presupuesto garante de la autonomía frente al gobierno y el mercado. Una universidad con suficientes recursos no resulta manipulable.


4) Los salarios docentes también deben sostener la autonomía. Un ingreso decoroso protege la libertad académica, hoy amenazada por sobresueldos, incentivos y zanahorias múltiples.


5) Una nueva ley debe garantizar que el conocimiento no será una mercancía, ni un insumo para empresas. La Universidad pública crea conocimiento que pasa a ser propiedad del pueblo. Librada al mercado, se vuelve un aula de capacitación para empresas, pagada con fondos públicos.

2 comentarios:

San Gordelius dijo...

Brillante.

Más contundente, imposible.

Lástima que en la lucha se está tan solo, no? Ni la Universidad está a la altura.

Saludos desde uN PoRoTO!!!

Ivana Viano dijo...

La Universidad está cada vez más lejos de ser un espacio de conocimiento para todos...


muy bueno el blog