27.11.07

¡Estado y empresas, juntos!


La presidenta electa creó el cargo de Embajador en Francia de las Empresas Francesas Radicadas en Argentina. Para que entre en los titulares de los diarios, el cargo se abreviará "Embajador argentino en Francia".

Las empresas francesas aportan el Embajador: se trata de Luis Ureta Sáenz Peña [foto], presidente de Peugeot-Citroën.

Por su parte, el Estado argentino pagará el abultado sueldo y los viáticos, además de proveer una sede diplomática en París. También brindará las inmunidades derivadas de la soberanía estatal.

Colaboracionismo
La designación de Ureta premia el espíritu de colaboración del empresario. Hace pocos días, el 14 de noviembre, declaró: "Hay que evitar el pensamiento de que uno puede salvarse solo, hay que ir a los consensos y a los acuerdos para que todos podamos ganar". Así que los obreros automotrices ya pueden ir pensando en cómo llegar a acuerdos con los patrones. Todos podremos ganar. Algunos más que otros, pero bueno.

Legionario
En diciembre de 2006, el Gobierno de Francia otorgó la Legión de Honor a Ureta. El Embajador en Argentina de las Empresas Francesas Radicadas en Francia, Monsieur Fréderic Baleine du Laurens pronunció un discurso donde afirmó:
"Deberemos de ahora en más no solamente hablar de los "dragones del sud-este de Asia” sino también de los”dragones de América latina”, que estoy diciendo? de los “leones de la Pampa” porque el león es, desde siempre el animal emblemático de Peugeot !". Pedal a fondo.


Antecedentes

Otro empresario, Roberto Urquía, ya mereció la confianza de la presidenta electa. Cristina Elizabeth Fernández (CEF) le ordenó que se quede en el Senado para presidir la Comisión del Presupuesto que se Entregará a las Empresas, abreviada como "Comisión de Presupuesto".

Tranquilidad
Se va aliviando la intriga sobre el contenido y dirección del Pacto Social que se viene. Ya vemos quién organiza. El cambio recién empieza.

Transmitió Radio Tosco.

20.11.07

Hacedores y críticos

1. Falta poco para que Cristina Fernández asuma un poder legítimo y amplio. Podrá hacer mucho: la mayoría de los controles y trabas están en manos de sus partidarios. Hay mucha plata en caja y la oposición no deja de dividirse diariamente.

2. ¿Tiene sentido la crítica? Y de ser así, ¿cuál?

3. Hay una crítica superficial circulando por los medios. Sirve para dar a un periodista el carné de crítico. Basta con decirle al oficialismo que "no respeta las instituciones" y a la oposición que "no logra superar sus personalismos"; y señalarle a todos su "corrupción" o "falta de seriedad".

4. Estas críticas tienen algo en común: dejan en pie, sin discusión, la estructura del capitalismo, las bases de la situación que vivimos.

5. Necesitamos otra crítica. Una que nos ayude a descubrir las alternativas más profundas. A separar lo "natural" de lo "político". A distinguir qué cosas pueden cambiarse y cuáles no. Sin limitarnos.

6. Una verdadera crítica nos muestra, por ejemplo, que la distribución de la riqueza (y de las propiedades) en Argentina no es natural. No es inevitable. Al contrario: resulta de una historia particular, donde un grupo protegió y aumentó sus bienes por todos los medios (pacíficos y violentos, desde la censura hasta el terrorismo de Estado). Y si no es natural, la distribución puede cambiarse.

7. Para la mayoría de las decisiones políticas siempre existen alternativas. La crítica demuestra que siempre hay algo más. Más allá de lo que dicen la mayoría, la presidenta, la Iglesia Única y Verdadera, Clarín, o los mercados. Siempre hay algo más para proponer y discutir.

8. La política es el arte de lo cambiable, me parece.

Transmitió Radio Tosco

Hasta el martes 27 de noviembre

13.11.07

Filosofeinmann y Cristina

Junio 1989: Miguel Roig, directivo de la multinacional Bunge & Born, se convierte en el ministro de Economía de Carlos Menem (que asume pocos días después, el 8 de julio).

El filósofo peronista José Pablo Feinmann defiende la alianza con Bunge & Born. Escribe en la revista Hum(R) [Nº 245, Junio 1989, págs. 25-27] una nota titulada "Cañones o manteca":

"Durante muchos años el peronismo -o cierto rostro del peronismo- gustó definirse por medio de una frase contundente de John William Cooke. La frase decía "el peronismo es el hecho maldito del país burgués". Los peronistas que se hicieron peronistas bajo el imperio de esta frase visualizaron siempre al peronismo como lo initengrable por la cultura bueguesa, por la cultura dominante.
[...]
Hoy, en medio de este país maldito, el peronismo intenta un proyecto burgués. Hoy, audazmente, desafiando la memoria de Cooke y exigiendo todo nuestro vigor interpretativo, el peronismo aspira a constituirse en el hecho burgués del país maldito. Para lo cual, coherentemente, convoca a un empresario exitoso. A Miguel Roig, que viene de Bunge y Born, a cuyos gerente y director general, Juan y Jorge Born, el peronismo -o cierto rostro del peronismo- secuestró en septiembre de 1974. Los tiempos cambian.
[...]
En uno de sus aspectos, la relación peronismo-Bunge & Born expresa un proyecto de reconciliación que hoy se alienta desde distintos ámbitos de la Argentina. [...] Y si alguien sospecha que entre estos ardides se viene tramando la amnistía para los comandantes, que lo sospeche nomás, que por ahí anda todo esto. Pero sigamos con la relación peronismo-Bunge & Born. Ayer, el peronismo los secuestraba. Hoy, los integra. ¿Le irá mejor?
[...]
La cuestión, aquí, es la siguiente: quién pone el proyecto político. ¿Lo pone el peronismo o lo pone Bunge & Born?
[...]
Conjeturo que hay un acuerdo [entre Menem y Bunge & Born]. Ahora bien, ¿qué significa un acuerdo? Para que haya un acuerdo cada una de las partes debe ceder algo para obtener algo. Menem necesita obtener de Bunge y Born... manteca. Es decir, capitales para respaldar su proyecto de desarrollo del mercado interno y de la pequeña y mediana industria. Por eso [...] Menem recurre a Bunge & Born. Hace falta comida hoy. Por que es hoy cuando está ocurriendo el desborde social.
[...]
¿Qué obtiene Bunge & Born? Obtiene la pacificación (o incluso, si se prefiere, el control social) a un costo relativamente bajo. Insisto: las opciones que se manejan hoy en la Argentina son cañones o manteca.
[...]
En resumen: hoy, en la Argentina, el acuerdo peronismo-Bunge & Born es (en lo inmediato) fructífero, sirve. Hasta tal punto sirve que puede ahorrar sangre en un país demasiado ensangrentado. Y yo pactaría hasta con Satanás si con ello evitara que a un chico de nueve años lo revienten de un Itakazo.

Pero para nosotos (escritores, digamos, críticos), se trata de no confundir lo inmediato con lo mediato.

[...]

Esto que se hace hoy, se hace hoy porque es necesario hacerlo hoy, y que por eso, en consecuencia, es lo inmediato. Pero también significa que no vamos a someternos a lo inmediato. Y que ni siquiera vamos a decir que esto es lo único que se puede hacer, porque siempre se puede hacer otra cosa. Y porque, en fin, lo que nunca vamos a hacer es demostrar que las utopías han muerto y que nuestros sueños ya no tienen sentido, para justificar así los caminos áridos del realismo político."


Y cierra su nota con este párrafo:
"Hoy, el pueblo, [...] tiene hambre y porque tiene hambre roba y porque roba le hacen fuego. Hoy, el hambre y la muerte se entrelazan en la Argentina. Hoy, sin abandonar ninguna de nuestras más trascendentes utopías, tenemos la obligación de alimentar a este pueblo para no condenarlo a robar y para no condenarlo a morir en las calles. Hoy, tenemos que evitar el proyecto de la masacre y apoyar el de la integración. Después veremos."

Y después, por supuesto, vimos. No hubo amnistía, sino indulto. No hubo masacre, sino solamente Víctor Choque, Teresa Rodríguez, desocupación del 18%, privatizaciones, entrega del petróleo, naves al Golfo, "relaciones carnales".


Noviembre 2007: el filósofo peronista José Pablo Feinmann escribe en Página/12 una nota titulada "Presidenta", que cierra así:

"Porque será a ella, a Cristina Fernández, la presidenta argentina, a quien le voy a pedir, a riesgo de importunarla o ponerla, a veces, de malhumor o francamente encolerizada, que trabaje por la posibilidad imposible de un capitalismo nacional o más humanitario, que haga una reforma impositiva para redistribuir el ingreso, que bajen las tasas de los bancos para que los créditos no sumerjan o esclavicen a quienes los toman, que dialogue con la oposición y hasta que colabore para que esa oposición (que es un mamarracho patético) exista porque la democracia la necesita, que mejore la salud, la educación, la vivienda, que no prorrogue (no, por favor) las licencias de los medios de comunicación letrinógenos, que no se dé por contenta con el monocultivo de la soja porque el monocultivo condenó a la Argentina a ser siempre una factoría del imperio de turno, que frene la inflación del único modo posible: frenando la gula del empresariado oligopólico, extranjerizado, que la gente sencilla de este país, a la que sobre todo deberá llegar, la va a entender mejor si dice “mujer” en lugar de “género”, si dice “sociedad” en lugar de “tejido social”, que se oponga al ALCA, que se maneje bien con Evo, con Lula y (con cierta cautela) con Chávez, que sepa, que no olvide ni un solo día de que en este país rico hay hambrientos sin retorno, enfermos que mueren y podrían curarse, chicos sin escuela, chicos sin infancia, chicos perdedores, todo esto, en suma, le voy a pedir a ella, porque ella es ella, tiene su nombre y su apellido, no es “de” nadie y –si algo es– es lo que este país le encargó que sea: su presidenta."


Bárbaro, José Pablo. Ahora pedile. "Después veremos"


Transmitió Radio Tosco.

6.11.07

Seguridad, no castigo

(1). Por lo menos 31 personas murieron el domingo en una cárcel de Santiago del Estero. Quizá alguna gente lo tome como una parte de la pena: el que delinque, recibe tantos años de prisión, más la posibilidad de morir en custodia del Estado.

(2). No puede ser así. En el derecho argentino, las cárceles no deben castigar (art. 18 de la Constitución). El Estado no puede vengarse. Solamente puede ayudar al delincuente a volver a vivir con otros (Pacto de San José de Costa Rica, art. 5.6), y proteger a otros de la conducta delictiva. Ha elegido la cárcel como instrumento; pocos creen que sea una elección acertada, y habrá que encontrar otra forma nueva.

(3). Se trata de un Estado capitalista, así que ya sabemos a quién lleva preso. Sin embargo, no perdamos de vista lo otro: la cárcel no castiga, no cobra venganza, no devuelve la vida a los asesinados, no restituye la salud psicológica y física a la víctima de abusos, violencias o robos.
La restauración de las personas agredidas vendrá de otras partes del Estado: el hospital, la escuela, los programas que pongan en vigor el derecho a la vivienda, a la terapia psicológica y al empleo.

(4). Una persona presa suspende el ejercicio de algunos derechos, no de todos. Conserva y debe ejercer todos los demás (ley 24.660, art. 2). Tiene derecho a trabajar (y a no ser mano de obra forzada); a ver a su familia; a educarse; a profesar su culto; a no profesar ninguno; a publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; a expresarse libremente; a participar políticamente; a votar si no está condenado; a tener atención médica y psicológica; a tener intimidad, incluso sexual, y privacidad; a no ser discriminado por su orientación sexual, sus ideas, o cualquier otro motivo.

(5). Así son las cárceles según nuestro derecho. Depende de nosotros que lo sean en la realidad.

Transmitió Radio Tosco.