28.8.07

2 de septiembre

En Radio Tosco se habla mucho de política. Quizá como parte de eso, aquí comento lo que pienso hacer el domingo (en las elecciones provinciales y municipales de Córdoba). Como se imaginarán, mi decisión tiene incoherencias y problemas, como las de muchos otros votantes.
A lo mejor otros amigos y conocidos que pasan por acá pueden contar lo suyo.

Nunca votaría a los partidos de los patrones. Tampoco confío en los que proponen "conciliar" los intereses de los trabajadores y la patronal. Semejante "acuerdo" resulta tan inaudito como uno entre amos y esclavos. No es cuestión de relaciones personales, sino de estructura. El capitalismo es el problema; no sus modalidades.

Así que voto a la izquierda. Este espacio está dividido; en general (aunque no siempre) por cuestiones teóricas. Rescato la diferencia con los partidos "tradicionales" o "mayoritarios", que se agrupan o pelean en torno a tal o cual pedazo del presupuesto.

Dada esa fragmentación, la elección es medio difícil. Pero he terminado por esta idea: votar al MST en todos los cargos, salvo en el tramo de legisladores provinciales. Ahí elegiré a Liliana Olivero (del Frente de Izquierda y los Trabajadores, PO + IS).

Voto por Liliana Olivero para acompañar su trabajo en la Legislatura. Creo que ha enfrentado con mucha dignidad (y hasta con bastante "éxito") las condiciones muy adversas de la Cámara cordobesa. Ha mantenido, además, una línea política. Me gustaría que ella siga luchando ahí.

Voto por el MST para el resto de los cargos como una forma de apoyar su esfuerzo. Creo que hace mucho vienen buscando ampliar el ámbito de la izquierda, sin perder la identidad socialista y anticapitalista. En esa búsqueda han acertado a veces, y otras se han equivocado, los han defraudado o abandonado. Pero me parece que el intento sigue siendo valioso. Espero que puedan mantener ambas cosas: amplitud y definición socialista.

Hay gente valiosa en las otras agrupaciones de izquierda partidaria (el PO, el PTS, IS). Sería útil que, ahora o más adelante, confluyan en un frente donde puedan coexistir. Pueden aportar su análisis y sus experiencias. Hacen falta todos.

Hasta el 04 de septiembre

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me sorprendes vuestros comentarios conociendo su pasado 'aliancista'
Un abrazo!

Redacción / Radio Tosco dijo...

Querido Anónimo:

Sí, puede ser sorprendente. O no tanto.
En 1983 yo tenía 9 años. En los años siguientes me convencí de que Alfonsín tenía las mejores ideas para el país. La llegada de Menem, y los indultos en particular, me parecieron un retroceso tremendo. Y yo seguía pensando que Alfonsín vendría a rescatarnos.
En 1993 voté por primera vez y voté al radicalismo. En 1994, voté por segunda vez (constituyentes) y creí otra vez en el radicalismo como oposición a Menem.
En 1995, voté a la fórmula del Frepaso, porque la consideraba la verdadera oposición al menemismo. En la provincia voté por Mestre, pensando que representaba un proyecto de centroizquierda para Córdoba, y porque recordaba que había hecho una buena gestión como intendente. Apenas asumió echó gente, imprimió los Cecor y empezó a reprimir.
Pero en 1997 me alegró que el radicalismo y el Frepaso se unieran en una Alianza, porque pensé que eso ayudaría a derrotar el proyecto neoliberal de Menem y Cavallo.
Los primeros años de la Alianza nacional(aun en la oposición) ya me hicieron dudar de su verdadera vocación de cambio.
Sin embargo, en 1998, voté para gobernador a Humberto Volando, del Frepaso, como un voto opositor a Mestre y De la Sota.
En 1999, voté por Mario Negri como intendente, para evitar que ganara Kammerath. De la misma forma, voté por De la Rúa para evitar que ganara Duhalde. Es lo que a veces se llama "voto útil".
En la provincia voté a Luis Bazán como legislador provincial (iba por una alianza entre Izquierda Unida y Patria Libre).
A lo largo de 2000, la marcha del gobierno aliancista me mostró la verdadera cara de la supuesta centroizquierda.
En 2001 no voté porque no estaba en el país. Pero sí alcancé a votar en contra de la legislatura unicameral.
El gobierno de la Rúa me convenció de la inutilidad del voto útil. Y desmintió a la centroizquierda como propuesta de cambio.
En 2003, voté al MST (o Izquierda Unida, en ese momento) para presidente y gobernador.
En 2005 no voté por no tener documento.

No sé cuántos habrán tenido la paciencia de leer esta enumeración. Pero me puse a contarlo porque muestra algo que comparto con otros argentinos. Se trata de la desilusión ante el fracaso reiterado de los partidos "populares" o "tradicionales" para construir una vida social justa. En mi caso, esa comprobación no me llevó al escepticismo. Más bien me hizo leer y preguntar más. Mi conclusión, hasta ahora, es que el capitalismo no es parte de la solución, sino el corazón del problema. He empezado a votar a los partidos que -con más o menos aciertos- comparten esta idea.

Un abrazo,

Horacio Javier Etchichury
Encargado de regar el helecho,
Radio Tosco

Qwikisoft dijo...

Nice In formations, Thank you for posting here.-web design services