25.6.07

¿Y si nacionalizamos?

  • Transmite Radio Tosco. La semana pasada pregunté al aire si la propiedad es un derecho humano.
    Pero la pregunta que realmente me preocupa es:
    Si nacionalizamos las empresas privatizadas, ¿pueden ellas denunciar a la Argentina ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos?
    Lamentablemente, no puedo responder todavía con precisión. Pero me parece útil plantear el tema, a ver si alguien lo sigue.

  • Mi idea es que en Argentina, como resultado de incorporar algunos tratados de derechos humanos con igual rango que la Constitución, la propiedad como derecho humano se limita a la que corresponde a “las necesidades esenciales de una vida decorosa, que contribuya a mantener la dignidad de la persona y el hogar” (Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, art. 23). La Declaración tiene jerarquía constitucional (según el art. 75 inc. 22 de la Constitución). Este artículo define el alcance de la propiedad como “derecho humano”.

  • Así que, en principio, nacionalizar los teléfonos no violaría el derecho humano de propiedad, salvo que el dueño demostrara que le hace falta tener una empresa de telecomunicaciones para satisfacer sus necesidades esenciales, etcétera…

    Por eso, no podría denunciarse a la Argentina ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por ese asunto.

  • Mi segunda idea, además, es que las empresas no tienen derechos humanos. Pongámoslo así: si no son humanos, no tienen derechos humanos. En otras palabras: no podrían presentar una queja ante la Comisión.

    Claro que los dueños de una empresa podrían decir que se afectó su propiedad. Pero no sé… Si se nacionaliza, por ejemplo, la empresa Telefónica (y no estoy sugiriendo nada, eh), sus dueños seguirían teniendo las acciones de la empresa. Otra cosa es que esas acciones no valgan nada; pero siguen siendo de ellos.
    En cualquier caso, los accionistas deberían demostrar que la nacionalización les quitó cosas que necesitaban para satisfacer sus necesidades esenciales. Y es medio difícil: una mansión en Punta casi nunca resulta esencial.

  • Como dije, estoy pensando en voz alta. Radio verdad, que le dicen.

Me olvidaba: se me ocurrió escribir la entrada de más arriba (sobre lo publicado en La Voz del Interior el 26 de junio de 2002) después de leer que hay un documental que analiza el caso de Clarín. No lo vi, pero debe estar bueno.

¡Hasta el martes!

1 comentario:

Sol y RomIgna en Panama dijo...

Tal vez mi comentario aporte poca luz a esta discucion. Se podria asegurar la nacionalizacion de bienes, empresas que resulten necesarios para el bienestar del pueblo de ese estado y aseguar la nacionalizacion de esos bienes. Por algo hasta los paises mas ortodoxos del capitalismo mantienen nacionales bienes estrategicos. Osea que para nosotros es bueno lo que para ellos es impenzable. Los estados deben mantener esos derechos y las empresas tienen que sujetarse a tal norma.
Es un baldazo de alquitran para aclarar este punto.