12.6.07

Sin Castigo (2)

Quiénes aplaudieron el indulto a los criminales de lesa humanidad

(segunda parte)

1. Obispos, sin ambigüedades.
Con claridad y sin vueltas, el arzobispo de Córdoba, Raúl Francisco Primatesta, se jugó por los criminales y su benefactor. “El Presidente tiene que pacificar a la Nación cueste lo que cueste y nosotros debemos aprobarlo y aplaudirlo” (La Voz del Interior, 09-10-1989, pág. A4), dijo mientras batía palmas y saltaba en una pata.

Monseñor Estanislao Karlic vio con buenos ojos los decretos que dejaron en libertad al ex dictador Roberto Viola y los demás terroristas de Estado (La Prensa, 24-12-1990, pág. 5). Años después, su buen criterio lo guiaría como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.

Antonio Quarracino, por su lado, ya había marcado el camino, pidiendo “indulto, amnistía o lo que fuere” y que se hiciera “rápidamente” (16-09-1989). No sorprendió a nadie que apoyara el indulto de Emilio Massera y sus cómplices (La Voz del Interior, 27-12-1990, pág. A4).
Monseñor Octavio Derisi también felicitó a Menem por dictar estos decretos, que liberaron a Santiago Omar Riveros y los demás (La Nación, 11-10-1989, pág. 11). Como fundador de la Universidad Católica Argentina, intentó dejar una enseñanza para los más jóvenes. El obispo Rodolfo Bufano, para no ser menos, se manifestó “de acuerdo con el indulto” (Página/12, 21-10-1989, pág. 2).

2. Los primeros trabajadores.
Lorenzo Miguel, permanente jefe de la Unión Obrera Metalúrgica, no dudó en apoyar los decretos que hacían de Videla un hombre libre (La Voz del Interior, 06-01-1991, pág. A6). Lo mismo hizo el dirigente mercantil Güerino Andreoni, conductor de la CGT menemista, en una onda más mística. Hizo notar que el indulto “no cierra un capítulo […], sino que lo mantiene abierto mostrando el cristiano principio del perdón” (La Voz del Interior, 31-12-1990, pág. A5).
Graciela Camaño, entonces titular de la Organización Femenina Político Sindical Peronista, no sólo apoyó la impunidad de Juan Bautista Sasiaiñ: hasta organizó un ayuno en Plaza de Mayo para manifestar su adhesión. Lo convocó para el jueves 16 de noviembre de 1989, justo después de que las Madres de Plaza de Mayo terminaran su ronda (Página/12, 16-11-1989, pág. 7). Llegó a ser ministra de Trabajo en la presidencia de Eduardo Duhalde.

3. Abogado, peronista y cordobés.
Como Procurador General de la Nación bajo el menemismo, el doctor Oscar Roger tenía autoridad sobre todos los fiscales federales del país. El 15-11-1989, solicitó al secretario de Justicia, César Arias, la separación o suspensión para los fiscales federales Aníbal Ibarra (Capital) y Hugo Cañón (Bahía Blanca), porque ambos habían dictaminado que el indulto era inconstitucional. Roger, en cambio, pensaba que el indulto era “inobjetable”, por lo que los dictámenes eran “lesivos para la investidura presidencial”. Entre la Constitución y el Presidente, Roger tenía claras las prioridades.
Según sus explicaciones, Roger intentaba “adecuar el funcionamiento del Ministerio Público a la realidad socio-jurídica” del país. Real impunidad. Todo fue publicado por Horacio Verbitsky (Página/12, 22-11-1989, pág. 9).
Al tiempo de su fallecimiento, el 19-08-2006, Oscar Roger era defensor de Luis Medina Allende en la causa por el asesinato de Regino Maders.


Otro episodio
Sin aplausos, hacerse los distraídos.

Muchos, muchos años después: un radical, dos peronistas, un liberal.
Estamos a 14 de junio de 2002. El ex gobernador Ramón Mestre asiste a un acto en el III Cuerpo de Ejército, donde Luciano Benjamín Menéndez está presente, invitado al evento. Consultado por el periodismo, Mestre declara: “He compartido un acto con toda la sociedad. No tengo ninguna situación particular con nadie. Con el indulto han sido beneficiados muchos ciudadanos. La decisión de indultar está en quien la toma; que podamos compartirla o no, es otra cosa” (La Voz del Interior, 15-06-2002, pág. A3). No aclara si él la comparte. Ni falta que hace. Antes ya había hablado de indulto para otro amigo.

En el mismo acto, está presente el senador peronista Juan Carlos Maqueda, hoy ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Prefiere no hacer declaraciones a la prensa (ibíd.).

El justicialista Herman Olivero, presidente de la Legislatura, pasó el fardo: "He compartido con las autoridades del Ejército, que fueron las que invitaron. Como no soy el que invita, cumplo con la representación que me asignaron" (ibíd.). En otras palabras: sólo obedecí órdenes.

El liberal Rodrigo Agrelo, en ese momento secretario de Gobierno de la Municipalidad (con Kammerath), comparte la cosa y declara: "Para mí no tiene ningún significado especial. Pienso que las figuras extremadamente controvertidas deben guardar un perfil muy bajo en la Argentina en momentos en que necesitamos reconciliarnos. ¿Si Menéndez lo guarda? Aparentemente, no”. (ibíd.) Tampoco parece quitarle el sueño, claro. Tiempo después, Agrelo pasará una temporada en Estados Unidos, interesado en el sistema de escuelas-voucher. Un Sarmiento de la educación privatizada, un previsible joven sobresaliente de la Bolsa de Comercio (1999).



En próximas emisiones de Radio Tosco:
Quiénes apoyaron las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.


¡Hasta el martes 19 de junio!

7 comentarios:

Juan Cruz dijo...

Algo desconocido para la historia oficial de Córdoba es el pasado reciente de Villa del Totoral. Entre otras cosas, fue sede de exilio y cuidado de Rafael Alberti y Pablo Neruda, dos de los más grandes poetas de la lengua castellana, además de sujetos políticos comprometidos con su tiempo. El exilio en Totoral, durante años, lo pasaron en la casa de Gregorio Araoz Alfaro, Sec. general del Partido Comunista en América latina.
?A que no saben de quién es hoy la casa de Araoz Alfaro, por donde también pasaron, dicen Joan Miró -habría dejado un mural pintado- La Pasionario y Ernesto Guevara? Sí, del candidato a vicegobernador por el menemismno en el año 2003, acompañando en la fórmula a Oscar González, hoy ministro de Salud de la provincia: RODRIGO AGRELO.

Anónimo dijo...

Muy interesante el post, estoy en contra de la injusticia y por lo tanto del indulto a militares y guerrilleros cómplices de una época nefasta.
Estoy de acuerdo con lo que planteas pero me queda la duda de qué opinás acerca de tipos como Firmenich, Fidel Castro y la dctadura cubana?
Te cuento que no soy ningún facho y admiro tambien a tosco, pero acordate que al fin de cuentas en cuba hoy rige una dictadura en dond existen presos políticos, desaparecidos, falta de libertad de opinión, falta de justicia imparcial, fusilamientos sin juicio previo y justo etc.
Espero que tu visión no sea mero resentimiento setentista y si una busqueda objetiva de verdad y justicia, y que me respondas a traves de este mismo medio con algun comentario.
Te dejo de yapa un articulo que para el que sabe leer entre lineas sabe que algo cierto en lo que dice hay...

http://www.bolinfodecarlos.com.ar/310507_firmenich.htm

Saludos

Redacción / Radio Tosco dijo...

Qué tal, encantado. No dejaste tu nombre.

Sobre Fidel Castro y Cuba, no me parece que pueda opinar en un comentario. De todas formas, sí te puedo adelantar que me parece difícil equiparar el régimen cubano actual con la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983. No conozco casos denunciados de desapariciones en Cuba.

Yendo a lo principal, no comparto con vos tu idea de que guerrilleros y militares fueron cómplices. Hablo en general, más allá de que el militar X pueda haber colaborado con la guerrilla, o el guerrillero Y pueda haber colaborado con los militares.

Pero no creo en igualarlos. Veo diferencias entre ellos.
Los militares al mando del Estado:
1) aplicaron sistemáticamente la tortura con corriente eléctrica como un modo de hacer "inteligencia";
2) negaban tener en su poder a las personas que secuestraban;
3) entregaron hijos de personas secuestradas a otras familias, alterando su estado civil y ocultando la identidad auténtica.

La guerrilla no hizo ninguna de estas tres cosas.

Por eso no son equiparables (jurídicamente) los indultos dictados a favor de guerrilleros y a favor de los militares acusados o condenados pr crímenes de lesa humanidad.

Un abrazo, fijate qué te parece lo que puse ahora sobre la Constitución de Corrientes.

Redacción / Radio Tosco dijo...

Y no descuidemos lo importante. ¿Qué pasa con los que aplaudieron el indulto? ¿No nos deben una explicación? La mayoría sigue en el candelero (bastante quemados), sin autocrítica...

Anónimo dijo...

Erp, Montoneros y otras agrupaciones guerrilleras utilizaron métodos de violencia como secuestros, también torturas (varios ejemplos como el de Ibarzábal en una caja durante 10 meses) y atentados como método violento de desestabilización. Apoyados con dinero externo, también se convirtió en un negocio. No pequemos de inocencia, volvimos a una epoca nefasta donde se aprovechan del dolor de mucha gente para conseguir poder, hacer revancha y ganar elecciones. He leído muchas historias sobre muertes, todas me causan dolor. Es igualmente condenable, no defendamos la lucha de estas agrupaciones, creo en los ideales, al que crea que las armas son la solucion simplemente es un ignorante. Precisamente los militares ganaron la lucha armada, pero perdieron por lejos la ideologica. Para condenar realmente la violencia, deberíamos juzgar también la violencia ejercida por tales agrupaciones.

Gracias por el espacio
Mariano

Redacción / Radio Tosco dijo...

Estimado Mariano,

buenas. Radio Tosco está en "pausa" (hasta junio), pero digo algo sobre tu comentario.

Creo que mucho está respondido en una entrada hecha un poco más arriba. Tu comentario no altera lo que yo digo ahí: que la guerrilla no aplicó sistemáticamente, como instrumento de inteligencia, la tortura física intensa -como la picana eléctrica- incluso sobre mujeres embarazadas. Sí lo hicieron las Fuerzas Armadas argentinas actuantes. Las guerrillas no.

Por eso no puedo aceptar tu idea de que los crímenes de la guerrilla son "igualmente condenables" que los de las Fuerzas Armadas. Al contrario: hay una enorme diferencia cualitativa (además de cuantitativa). El terrorismo de Estado es claramente peor.

Creo también que no hace falta ser un defensor de las acciones guerrilleras para sostener que no hay razones jurídicas para juzgar hoy a integrantes de la guerrilla.

Los actos de la guerrilla han prescripto (por el paso del tiempo). Los crímenes de las Fuerzas Armadas, como crímenes de lesa humanidad, no prescriben y se pueden juzgar hoy. Aunque Carlos Menem haya indultado, y Alfonsín haya dictado leyes de impunidad.

No toda la violencia es igual. Por más que una vida sea igual que todas, el homicidio puede ser diferente. Y su castigo también. Por eso hay homicidios agravados, y otros impunes (como el que se comete en defensa propia).

El resto de los elementos que citás en contra de la guerrilla pueden ser válidos como crítica política, pero no sustentan una acusación penal hoy. Otra cosa sería, en cambio, que se pudiera probar que la guerrilla cometió crímenes de lesa humanidad. Ahí la cosa cambiaría, supongo.

Te agradezco el comentario y el interés. Espero que no pierdas de vista, además, el fin central de la nota de Radio Tosco: mostrar quiénes aplaudieron la impunidad del Terrorismo de Estado.

Que andes muy bien.

Horacio,
de la redacción de Radio Tosco

Anónimo dijo...

Hola Horacio

Comprendo lo que decís. Aún así yo considero crímenes de lesa humanidad también a los realizados por grupos organizados de la guerrilla que utilizaron métodos como la tortura, el asesinato a sangre fría y el secuestro, que forman parte de los tipos de delito de "lesa humanidad". No se trataban tampoco de casos aislados que no los incluiría dentro de este tipo de crimen, sino que se trataban de organizaciones con manuales instructivos de aplicacion del terror como método para la apropiación del poder, así como también recibían apoyo económico del exterior. En cuanto al accionar de sectores de las fuerzas armadas, su accionar fue completamente ilegal y clandestino, no tratándose de un plan sistemático aplicado por todos sus integrantes, no todos secuestraron y asesinaron. En cuanto al tema propuesto aquí, me cuesta emitir opinión, El señor K formó parte de una de las organizaciones violentas de aquellos años, eso quiere decir que apoyaba su accionar ilegal, debería ir preso tambien?, hoy su mujer es presidente de la nación. Todo demuestra que los que deciden son ellos, y yo mucho no confío en su objetividad política y moral. Solo trato de guiarme por mi propia moral que me dice que secuestrar, torturar y asesinar esta mal, creo en esto, mas alla de posiciones políticas, banderas e ideologías.
Saludos Horacio

Mariano