5.6.07

Sin castigo

Quiénes aplaudieron el indulto a los criminales de lesa humanidad

En octubre de 1989, el presidente Carlos Menem indultó a militares y policías acusados por crímenes de lesa humanidad. Más adelante, en diciembre de 1990, hizo lo mismo con los condenados y con el ex ministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz.
Menem indultó también a los militares sublevados contra el gobierno de Alfonsín y a la Junta Militar que inició y condujo la Guerra de Malvinas.
Por último, dictó decretos similares para los integrantes de las organizaciones guerrilleras, tratando de colocarlos en el mismo nivel que los criminales de lesa humanidad.

A través de estos decretos, Menem completó la impunidad diseñada e iniciada por el radical Raúl Alfonsín y sus leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987), compartiendo también la teoría de los dos demonios.

Ahora que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se apresta a declarar inconstitucionales estos indultos, vale la pena repasar quiénes apoyaron o celebraron la impunidad.



1. Primero, los patrones.


  • La Sociedad Rural Argentina en un comunicado firmado por su presidente, Guillermo Alchourrón, sostuvo que “la decisión adoptada resulta plenamente coherente con el pensamiento de nuestra institución en esta materia y merece nuestro más amplio apoyo y beneplácito” (La Voz del Interior, 09-10-1989, pág. A4). Meses después expresó su satisfacción por la libertad a Videla y los demás ex comandantes (La Voz del Interior, 31-12-1990, pág. A5).



  • La Unión Industrial Argentina (UIA) aprobó el decreto que liberaba a Luciano Benjamín Menéndez y los demás (La Nación, 11-10-1989, pág. 10).



  • Franco Macri, entonces vicepresidente de la Unión Argentina de la Construcción, apoyó el acto que dejaba impune a Albano Harguindeguy, entre otros (La Nación, 12-10-1989, pág. 6).








2. La derecha “democrática”.



  • Prudencio Bustos Argañaraz, senador provincial por la Ucedé, sintió que debía respaldar este decreto que ponía libre al general Ramón Camps. Dijo que era “una decisión razonable”, ya que “hay que considerarlo como lo que es: no una medida destinada a hacer justicia, sino a restablecer la paz y la convivencia” (La Voz del Interior, 29-12-1990, pág. A4), obtenidas, eso sí, al precio de la impunidad de Massera y los demás.
  • En la misma página, Germán Kammerath se jugó un poco más. Con trazas de personalidad múltiple, manifestó “nuestra solidaridad” con Menem, ya que los indultos “no son justos ni injustos, sino instrumentos de pacificación para países que necesitan reconciliarse interiormente”.


  • Antes, en 1989, el correntino José Antonio Romero Feris, estaba contento, pero no radiante. El indulto le parecía un “importante” paso hacia la “definitiva reconciliación”, pero todavía “insuficiente”. Romero Feris quería que tuviera “mayor alcance”, es decir, que abarcara a los condenados (La Voz del Interior, 10-10-1989, pág. A4). Tendría que esperar casi un año para ser feliz.


3. La izquierda “nacional”.


  • Jorge Abelardo Ramos, fundador del Frente de Izquierda Popular y aliado a Menem a través del Movimiento Popular de Liberación, no se ahorró el superlativo: apoyó la “acertadísima medida del Presidente(La Voz del Interior, 10-10-1989, A4). Otra buena decisión de Menem había sido designarlo embajador en México.


4. Los abanderados de los humildes.

  • El peronista Antonio Cafiero, entonces gobernador de Buenos Aires, estuvo listo para aprobar los indultos que alcanzaron a Cristino Nicolaides y los demás jerarcas del terrorismo de Estado. Este ex ministro de Isabel Perón exhortó a “merituar el coraje mostrado por el presidente Carlos Menem para tomar esta trascendente decisión” (La Voz del Interior, 10-10-1989, pág. A4). Lo de él también requería coraje.


  • Su compañero Eduardo Duhalde, vicepresidente, ya había marcado el camino: “Yo soy partidario de un indulto generalizado” (Página/12, 15-09-1989, pág. 8). Cuando llegó el momento, apoyó sin fisuras la liberación de Reynaldo Bignone y el resto de los represores (La Voz del Interior, 09-10-1989, pág. 1). Usando una metáfora poco feliz, dijo que “tenemos que ocuparnos de los derechos humanos de los vivos para enterrar el pasado y poder dedicarnos las 24 horas del día al presente y al futuro” (Página/12, 12-10-1989, pág. 4), mientras echaba unas paladas de tierra. Algo del futuro que podía esperarse apareció tiempo después.


  • Julio Bárbaro explicó su postura: “El indulto debe servir para inaugurar un futuro de paz y no para abrir una discusión. Debemos juzgarlo desde nuestra madurez y no evaluarlo desde el rencor [...] [El indulto] es un acto de grandeza [...]” (Página/12, 08-10-1989, pág. 5). Bárbaro hoy encabeza el Comité Federal de Radiodifusión.



  • Alberto Pierri, presidente de la Cámara de Diputados, tampoco quiso dejar de manifestar su apoyo. Sostuvo que el decreto que ponía en libertad a Menéndez y sus secuaces constituía “un paso concreto hacia la pacificación nacional y la reconciliación interna que la Argentina necesita para superar su pasado de dolorosos desencuentros” (La Voz del Interior, 10-10-1989, pág. A4).

  • El entonces gobernador de Catamarca, Ramón Saadi, habló así del decreto que hacía de Santiago Omar Riveros un hombre libre: “alguien tenía que hacerlo [al indulto] y lo está llevando a cabo el Presidente, porque interpreta el pensamiento de su pueblo” (La Voz del Interior, 18-09-1989, pág. A1). Luego Ramón se marcharía en silencio.


  • El diputado Miguel Ángel Toma, por su lado, no fue un modelo de coherencia. Primero dijo que para los ex comandantes “no debería haber indulto” (Página/12, 19-08-1989, pág. 5). Eso no le impidió apoyar después la libertad de Videla, Viola, Massera, Lambruschini, Agosti, Camps, Martínez de Hoz, entre otros (La Voz del Interior, 27-12-1990, pág. A4). Pero bueno, ya había pasado más de un año, claro.



  • En el peronismo de Córdoba, la decisión también tuvo efectos. Horaldo Senn, entonces senador provincial, criticó a Luis Juez, quien había participado en una marcha contra el indulto. Senn calificó de “desafortunada” esta actitud, y subrayó que las declaraciones de Juez contra el indulto eran una “opinión personal”. Agregó que Juez debería haber consultado “antes de dar a conocer una posición que no es la de la Juventud Peronista ni la del pueblo”. No aclaró si su propia postura era la del pueblo. (La Voz del Interior, 06-10-1989, pág. A4). Senn es hoy director de la Agencia Córdoba Ambiente.

El martes 12 de junio: Los primeros trabajadores - Los obispos, sin ambigüedades - Oscar Roger defiende la investidura - y lindas declaraciones de Ramón Bautista Mestre en el Tercer Cuerpo de Ejército.

7 comentarios:

Juan Cruz dijo...

Grande Horaciòn.
Excelente. Impecable trabajo de archivo que en Córdoba nadie hace -porque es mucho esfuerzo capà-.
La novedad fue verlo a Juez en esa postura, lo que tirarìa por tierra con esas ideas que dicen que es un improvisado y que su sumó por oportunismo a los tiempos de cambio.
Yo sabía que era bolche...
JC

Anónimo dijo...

Santo oficio de la memoria, que le dicen...
Una a favor de Juez, que mitiga un poco su "liceísmo", no?

Norman

Anónimo dijo...

Muchaaaaaaaachos... ¿acaso podría haber hecho otra cosa como capo de la "gloriosa JP"? Si no marchaba los compañeros le masticaban el hígado: en aquellos años el efecto derrame todavía no había operado sobre los bolsillos del "Luí" y sus amigos, y entonces eran casi tan combativos como Saúl Ubaldini...
Un grosso el Orasio, como siempre.
Abrazos.

Lucas

Juan dijo...

Excelente. Estoy aprendiendo bastante con este blog. Un abrazo.

Juan.

Sol y RomIgna en Panama dijo...

Excelente recapitualacion, para reconocer y recordar que siempre hubo dos bandos, los malos y nosotros...
Me sorprendio Juez, pero son locuras de Joven, "si no se es zurdo a los 20 que podes esperar..."
Te agradezco el cacho de aire y espero ansioso el proximo martes.

cordobesa en barxelona dijo...

poco más puedo decir, además de agradecer esta especie de bilis memoriosa.
Hay algo clarito: amigos son los amigos; socios son los socios.
No hay que olvidar que toda esta gente tiene una gran sociedad. Su sede es una gran trozo de tierra, su eslogan un bandera celeste y blanca.
Como todas las otras, sólo que en esta, me tocó nacer.

TANOGE dijo...

Felicitaciones, alzar la bandera de la memoria en este país esponja es extremadamente loable y un gran esfuerzo por construir ... lo que durante tantos años no han querido que construyamos .

felicitaciones, gracias y hasta el prox martes